Tras acusaciones, Trump hace rabieta y abandona reunión con demócratas

Cinco minutos. Eso fue lo que duró una reunión de alto nivel en la Casa Blanca entre el presidente Donald Trump y los líderes demócratas en el Congreso que había sido citada para discutir una multimillonaria iniciativa bipartidista con la que se busca recuperar la envejecida infraestructura estadounidense.

De acuerdo con fuentes que estuvieron en la reunión, Trump ingresó al reciento casi sin saludar y la emprendió contra la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, por haber dicho solo unas cuantas horas antes que el presidente estaba involucrado en un «encubrimiento».

«No se puede investigar y legislar de manera simultánea. Esto así no funciona«, les habría dicho Trump antes de retirarse intempestivamente y luego explicar que no colaborará con la oposición si insisten en investigarlo.

Pelosi hizo el comentario a la salida de una reunión con la jefatura de su partido en la que se discutieron alternativas para enfrentar la decisión de la Casa Blanca de no colaborar con múltiples investigaciones que adelanta la Cámara y que están relacionadas con la pesquisa que adelantó el Fiscal Especial Robert Mueller sobre la interferencia de Rusia en la campaña del 2016, y una posible obstrucción a la justicia orquestada por el presidente para frenarla.

Un sector del partido estaría empujando a Pelosi para que ordene el inicio de una investigación con fines de destitución (‘impeachment’) para forzar el testimonio de funcionarios y exfuncionarios de la Casa Blanca.

Si bien la presidenta se opone a esa alternativa -pues podría ser contraproducente de cara a las elecciones del 2020- ha insistido en que se debe continuar investigando a Trump y librando batallas ante las cortes del país para que estás ordenen la colaboración de los funcionarios con el Congreso.

«Trump estaba listo para negociar con buena fe. Pero cuando vio las declaraciones de Pelosi entró en furia. El cree que el informe del Fiscal General ya dejó claro que no hubo un delito y ve en todas estas investigaciones un esfuerzo por frenar su agenda y debilitarlo», dijo una fuente de la Casa Blanca.

Si bien es cierto que el Fiscal Mueller no encontró evidencia de que existiera una coordinación entre Trump y Moscú para incidir en los resultados de las elecciones, el informe si sostiene que existieron varias instancias en las cuales el presidente o sus funcionarios habrían intentado obstruir la justicia.

Trump estaba listo para negociar con buena fe. Pero cuando vio las declaraciones de Pelosi entró en furia.

Además, el Fiscal General William Bar, que fue nombrado por Trump, se ha negado a entregar una copia completa del informe de Mueller al Congreso y lo acusan de haber exonerado a a su jefe públicamente cuando el reporte presentaba claras evidencias de un crimen (la obstrucción).

Los demócratas, por su parte, dieron una versión muy diferente del rifirrafe con el presidente.

Según Chuck Summer, líder de este partido en el Senado, Trump había estado dispuesto a reunirse con ellos para hablar sobre infraestructura a sabiendas de las investigaciones pues estas llevan meses en curso.

SERGIO GÓMEZ MASERI
Corresponsal de EL TIEMPO
Washington

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