Fernández busca armar en México un bloque de izquierda con Amlo

Una semana después de ganar las elecciones de Argentina, Alberto Fernández arribó ayer a México para reunirse con el presidente Andrés Manuel López Obrador (Amlo), certificando así el interés por formar un eje progresista inédito que uniría a los dos extremos de América Latina.Le puede interesar: El giro en política internacional del presidente electo de Argentina

“Hablamos del vínculo entre Argentina y México y la necesidad de profundizar la relación política y económica”, dijo Fernández en una rueda de prensa desde el Palacio Nacional de México, luego de una reunión de varias horas con el mandatario mexicano. A lo que añadió que desea replicar en su país proyectos sociales del gobierno de López Obrador.

Por Twitter, el presidente mexicano dio un mensaje similar: “Con Alberto Fernández, presidente electo de Argentina, conversamos ampliamente como si nos conociéramos de toda la vida. Además, a nuestros pueblos los une una entrañable amistad”.

“Ambos quieren mandar un mensaje de afinidad ideológica ya que ganaron sus elecciones abanderando la causa de la muerte del neoliberalismo y les interesa construir una alianza regional”, dijo el coordinador del Centro de Estudios Políticos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Khemvirg Puente.

Hablamos del vínculo entre Argentina y México y la necesidad de profundizar la relación política y económica.

Según Puente, tanto López Obrador, que preside México desde el primero de diciembre, como Fernández, que asumirá el poder en Argentina el 10 de diciembre, presentan “una coincidencia en el estilo de liderazgo populista”.

Con el cambio político, Argentina se convertirá en la potencia política y económica regional de mayor cercanía ideológica con el Gobierno de López Obrador, pues ambos se autodefinen como izquierdistas aunque marcan distancias con el socialismo del siglo XXI abanderado por Venezuela.

“Se abre una oportunidad para México por descarte, ya que ni Bolivia, ni Cuba ni Venezuela son aliados posibles por su carácter autoritario”, opinó Gustavo López Montiel, especialista en economía y relaciones internacionales del Tecnológico de Monterrey.

Ambos quieren mandar un mensaje de afinidad ideológica ya que ganaron sus elecciones abanderando la causa de la muerte del neoliberalismo y les interesa construir una alianza regional.

Además, ninguno de los dos países aplica políticas cerradas al libre mercado, y Argentina necesita hacer frente al préstamo de 56.300 millones de dólares del Fondo Monetario Internacional (FMI) que recibió para enfrentar sus dificultades económicas.

En este contexto de dificultades, no es de extrañar que Fernández visite a la segunda economía de América Latina, por detrás de Brasil, cuyo presidente, el ultraderechista Jair Bolsonaro, desprecia el peronismo argentino.

En su encuentro con los periodistas de ayer, López Obrador dijo que México tiene la intención de “fortalecer” las “relaciones económicas, comerciales, de amistad”, y ofreció hacer “todo” lo que se pueda “para ayudar en la adquisición de bienes que se producen en Argentina para que el pueblo argentino con su nuevo Gobierno pueda enfrentar la crisis económica y pueda haber crecimiento y bienestar”.

Interrogado sobre la posibilidad de crear un “eje progresista” en Latinoamérica, López Obrador se limitó a contestar: “Lo más importante es apegarnos a nuestra política exterior. Los principios de no intervención, autodeterminación de los pueblos, cooperación para el desarrollo, solución pacífica de las controversias; esos principios son los que nos guían.

El profesor del Tecnológico de Monterrey López Montiel advirtió que la alianza entre México y Argentina puede ser “peligrosa” para López Obrador. Y es que la próxima vicepresidenta argentina, Cristina Fernández, quien ya gobernó el país entre 2007 y 2015, afronta acusaciones de corrupción, mientras que para el presidente de México es prioritario el combate contra ese fenómeno.

Aunque López Obrador ha desdeñado la política exterior y no tiene previsto llevar a cabo ningún viaje al extranjero por ahora, no cabe duda de que su Gobierno se está fijando más en América Latina que sus predecesores
, cuya agenda se centraba básicamente en la relación con Estados Unidos.

“López Obrador quiere voltear a ver a América Latina porque no puede tener una comunicación fácil con EE. UU”, dice Puente.

Agencias / Efe, AFP / México

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