La OEA se divide por caso Bolivia

Un grupo de 15 países miembros de la OEA, entre ellos Colombia, emitieron este martes desde Washington una declaración en la que pidieron que se nombre de manera urgente un presidente provisional en reemplazo de Evo Morales y se convoquen elecciones lo más pronto posible.(Le puede interesar: Los complejos escenarios para la sucesión de Evo Morales en Bolivia)

La declaración fue respaldada, además de Colombia, por Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Costa Rica, Ecuador, Estados Unidos, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú, Venezuela y Guyana.

Pero fue muy diciente que los proponentes no lograron conseguir ni siquiera la mayoría simple en la OEA (18 votos) para hacer aprobar la declaración por consenso durante la sesión extraordinaria del Consejo Permanente que se convocó para evaluar la situación en Bolivia.

De hecho, varios países expresaron su profundo malestar por lo que llamaron una «intervención» de los militares para propiciar la caída de Morales y que en la práctica constituye un golpe de Estado.

(Lea también: Así fue la larga travesía del avión que llevó a Evo Morales a México)

Luis Almagro, Secretario General OEA

La embajadora de México, Luz Elena Baños, criticó la pasividad del secretario general Luis Almagro, quien ante semejante crisis solo había respondido con un breve comunicado este lunes.

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Jaiver Nieto / EL TIEMPO

«Acá lo que sucedió fue una intervención militar que forzó la renuncia de Morales, quien tuvo que huir del país por amenazas contra su vida. Esto es un golpe a los principios democráticos que nos rigen y un retroceso para la región«, dijo la embajadora alterna de este país Joy de Davis.

México, por su parte, se mostró consternado ante «el serio quebrantamiento de orden constitucional a través de un golpe de Estado«.

De acuerdo con la embajadora Luz Elena Baños, si bien su país respeta la decisión de Morales de renunciar, lo que se dio en Bolivia esta semana fue una clara violación a la Carta Democrática que debilita a la organización.

Otros países caribeños optaron por sacar su propia declaración, en la cual expresaron suma preocupación por la situación en Bolivia

La embajadora aprovechó su intervención para defender su decisión de brindarle asilo al expresidente Morales y criticó la pasividad del secretario general, Luis Almagro, quien ante semejante crisis solo había respondido con un breve comunicado este lunes.

Uruguay se sumó a los argumentos de México al indicar que lo de Bolivia había sido un «golpe cívico, político y militar».

Otros países caribeños optaron por sacar su propia declaración, en la cual expresaron suma preocupación por la situación en el país y rechazaron los actos de violencia que se vienen presentando, pero sin sumarse al grupo de los 15.

EE. UU., por su parte, catalogó de «ridículo» los argumentos sobre un supuesto golpe de Estado, pues fue Morales mismo quien renunció y si en algún momento hubo amenazas contra la democracia en Bolivia, fue la que ejecutó Morales al tratar de robarse las elecciones.

Los 15 países expresaron su apoyo a los resultados del informe que emitió la misión que envió la OEA para realizar una auditoría a las elecciones del pasado 20 de octubre

«Los países que están apoyando a Morales están respaldando a un gobierno que cometió un fraude monumental en las elecciones», enfatizó el embajador estadounidense Carlos Trujillo.

En su declaración, los 15 países instaron también a los actores políticos y los representantes de todos los órganos del Estado boliviano para que actúen de acuerdo con su mandato constitucional.

Expresaron, a su vez, su apoyo a los resultados del informe que emitió la misión que envió la OEA para realizar una auditoría a las elecciones del pasado 20 de octubre y en el que se documentan serias irregularidades que no permitían validar los resultados de los comicios y se recomienda «un nuevo proceso electoral con nuevas autoridades electorales y con observadores internacionales, para generar credibilidad en el proceso de transición democrática».

Reacción de Luis Almagro, secretario general de la OEA

Almagro respondió a las críticas con un discurso durísimo en el que acusó a Morales de robarse las elecciones y de propinarse un autogolpe.

«El golpe de Estado en Bolivia sucedió fue el 20 de octubre, cuando sucedió el fraude. Mantener a Morales era preservar a quien se intentó robar las elecciones. Fue un autogolpe… Y deben continuar las investigaciones en contra de los responsables. No se le puede robar a todo un pueblo», sostuvo el secretario.

SERGIO GÓMEZ MASERI
Corresponsal para EL TIEMPO
Washington D. C.

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