Los giros que consolidaron a Pacho Santos en la embajada en EE. UU.

La incertidumbre sobre el futuro del ex vicepresidente Francisco Santos como embajador en Estados Unidos quedó resuelta este martes. Al menos en el corto y mediano plazo.

Durante una entrevista con EL TIEMPO, la canciller Claudia Blum dejó claro que el gobierno del presidente Iván Duque está complacido con su trabajo en Washington y, al parecer, no tiene planes de reemplazarlo.

“Francisco Santos está haciendo un excelente trabajo en Washington. Solicitamos en su momento al embajador reconsiderar esa renuncia y él aceptó continuar prestando su servicio al país desde esa importante embajada”, dijo Blum.

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Santos renunció a su cargo en enero de este año luego de que se reactivó la polémica por una conversación privada con la canciller Blum a finales del 2019 y en la que se habló mal tanto del Departamento de Estado como de funcionarios y exfuncionarios del presidente Iván Duque.

Aunque la controversia había quedado saldada durante una reunión entre Duque y Santos a los pocos días de que se filtró la conversación (el presidente le pidió al embajador que ofreciera disculpas públicas), el tema se complicó por supuestas presiones del Departamento de Estado, en particular de la embajada estadounidense en Colombia.

Solicitamos en su momento al embajador reconsiderar esa renuncia y él aceptó continuar prestando su servicio al país

Para estos resultaba incómodo trabajar con un funcionario que se refería al Departamento de Estado como una “oenegé” sin mayor peso el la administración republicana de Trump.

Una presión que se elevó durante los días previos a una visita del secretario de Estado, Mike Pompeo, a Colombia para participar en una cumbre sobre terrorismo.

En su carta de renuncia, el embajador Santos le agradeció a Duque por la oportunidad de servirle al país, rechazó una oferta para seguir vinculado al gobierno e indicó que tenía planes de regresar a la vida civil para poder “opinar con libertad”.

Se supo, además, que Santos pidió un plazo de dos meses (hasta el 31 de marzo de este año) para abandonar su cargo, pues tenía varios temas pendientes de la agenda bilateral con EE.UU. que quería finalizar.

Iván Duque y Pacho Santos

El presidente Iván Duque y el embajador en Estados Unidos, Francisco Santos.

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Presidencia

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Pero dos factores, ambos muy importantes, cambiaron los cálculos de todos los protagonistas.

Lo primero es que la Casa Blanca rompió con el Departamento de Estado y salió en defensa de Santos, a quien tienen en muy buena estima y con quien han venido trabajando estrechamente en el tema de Venezuela.

Especialmente en el Consejo Nacional de Seguridad, que es quien asesora al presidente Donald Trump en materias de seguridad nacional.

Tanto el Asesor de Seguridad Nacional, Robert O’Brien, como el Asesor de Seguridad Nacional para el Hemisferio Occidental, Mauricio Claver-Caron, le dejaron saber al gobierno colombiano que estaban contentos con Santos y que no deseaban verlo partir. Y como donde manda capitán no manda marinero, el Departamento de Estado tuvo que retirar sus objeciones.

Duque, además, visitó Washington en febrero de este año y le hizo saber a Santos que estaba complacido con su trabajo y que si desaparecían las objeciones por parte del gobierno de EE. UU., no había razón para que abandonara el cargo.

Se requería a una persona con experiencia y conexiones para poder optimizar la cooperación con EE. UU. durante la pandemia

Lo segundo fue la irrupción del coronavirus, precisamente en eses mismo período.
Con los cierres de frontera que se decretaron en marzo era casi imposible reemplazar al embajador.

Y muy inconveniente nombrar a alguien nuevo justo cuando se requería a una persona con experiencia y conexiones para poder optimizar la cooperación con EE. UU. durante la pandemia.

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Fue por esos días cuando la canciller le escribió a Santos una carta en la que le pidió reconsiderar su renuncia.

«Yo siempre he querido servirle al país. Y cuando el Presidente y la Canciller le piden a uno que siga sirviendo, uno tiene que decir que sí”, le dijo el embajador.

Aunque fueron muchos los nombres que se alcanzaron a barajar como posibles reemplazos del embajador, entre ellos el exministro de Comercio Luis Guillermo Plata y la vicepresidenta Marta Lucía Ramírez, la confluencia de ambos factores hizo que los planes de reemplazar a Santos se archivaran.

Y todo indica que por muchos meses más. De acuerdo con Santos, no tiene planes de regresar al país por el momento y ya se encuentra trabajando en la agenda bilateral con EE. UU. para lo que resta del 2020 y el 2021.

SERGIO GÓMEZ MASERI
CORRESPONSAL DE EL TIEMPO
WASHINGTON

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