Kamala Harris, un bálsamo para la campaña de Biden


“Mi madre me decía a menudo: ‘Kamala, podrías ser la primera en lograr muchas cosas. Asegúrate de no ser la última’ ”.

Esas son las palabras que quedaron grabadas en la memoria de Kamala Harris, elegida esta semana como la fórmula vicepresidencial del demócrata Joe Biden para las elecciones de noviembre en Estados Unidos, y que utiliza como un mantra para su vida política.

Harris es una mujer pionera y de hitos en Estados Unidos. Durante su vida como servidora pública hay dos nombramientos en su carrera que son trascendentales para su figura como política.

En 2011, por ejemplo, se convirtió en la primera mujer, y la primera afroestadounidense, en dirigir la Fiscalía General de California. Después, en 2016, fue elegida como la segunda mujer afro en ocupar un escaño en el Senado.

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Ahora, Harris, de 55 años, aspira a convertirse en la primera afroestadounidense (y de ascendencia asiática) en ocupar el segundo cargo más importante del país: la vicepresidencia.

Los logros de Harris, quien creció en Oakland, en la California progresista de los años 60, no son hechos menores en un país como Estados Unidos, que vive actualmente una profunda crisis social sobre la violencia sistemática en contra de las minorías.

De hecho, esa herida está aún fresca en el corazón de la sociedad estadounidense, luego de la ola de protestas que ocurrieron tras la muerte del afroestadounidense George Floyd a manos de un policía blanco en Mineápolis, en mayo pasado.

Por eso, su reciente designación como fórmula vicepresidencial de Biden, de 77 años, cobra un profundo sentido simbólico y político. El nombre de Harris acerca a los demócratas al voto joven y atrae a la comunidad afroestadounidense, la cual pide a gritos cambios en el país.

“Ellos (los demócratas) están en el lado correcto de la historia. Si Biden gana, será recordado para siempre como el presidente que tuvo la primera mujer afroestadounidense como vicepresidenta. Esto animará a muchos votantes jóvenes a unirse al Partido Demócrata porque los hará parecer un partido más inclusivo que el Partido Republicano”, le dijo a EL TIEMPO Sharon Austin, profesora de Ciencias Políticas de la Universidad de Florida.

En contraste, el profesor Michael McDonald, de esa misma universidad, cree que históricamente las fórmulas vicepresidenciales en Estados Unidos tienen muy poco efecto en los votantes.

Si Biden gana, será recordado para siempre como el presidente que tuvo la primera mujer afroestadounidense como vicepresidenta

“Habrá un efecto corto en términos de encuestas para la campaña de Biden, debido al interés de los medios. Pero en las elecciones de noviembre la elección será entre Trump y Biden”, dijo.

Lo cierto es que la nominación de Harris no ha pasado desapercibida en un país que trata de dejar atrás su legado de segregación racial.

¿Una ganancia?

La nominación de Harris, hija de un economista jamaiquino y de una investigadora india contra el cáncer, es un guiño a inmigrantes, minorías y a la clase media.

De hecho, es la primera vez en casi 40 años que no se selecciona a alguien de las grandes universidades de la élite del país. Ella estudió en la Universidad de Howard, fundada en Washington para acoger a estudiantes afroestadounidenses.

Y a Biden le cae como un bálsamo la personalidad de Harris en medio de una carrera presidencial marcada por dos candidatos mayores de 70 años (Trump tiene 74), que para las nuevas generaciones puede resultar aburrida.

Precisamente, Harris siempre ha sido retratada por los medios internacionales como una mujer fresca, joven, progresista y con una gran capacidad de oratoria. Entonces, ¿qué le suma esta afroestadounidense al candidato demócrata?

“La campaña de Biden necesitaba traer más entusiasmo entre los votantes demócratas, especialmente entre los afroestadounidenses. La nominación de Kamala Harris animará a muchos votantes. La adición de una mujer ‘afro’ satisfará a muchas mujeres demócratas afroestadounidenses”, agregó la profesora Austin.

Según analistas, el voto afroestadounidense será más importante en esta elección que en el resto de los años, precisamente por el contexto de las marchas contra el racismo que surgieron en el país luego de la muerte de Floyd.

La campaña presidencial de Joe Biden necesitaba traer más entusiasmo entre los votantes demócratas, especialmente entre los afros

“Uno de los temas que han surgido en relación con Black Lives Matter es la idea de que el Partido Demócrata depende de los afroestadounidenses para ganar las elecciones”, le dijo a Efe Andra Gillespie, profesora del Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad de Emory.

“Son el 13 por ciento de la población, alrededor de un quinto o un cuarto de los votantes demócratas”, agregó la profesora, quien añadió que, en el caso de las mujeres afro, solo el 4 por ciento votaron por Trump en 2016.

Ante esas cifras significativas, si Biden no hubiese escogido una persona como Harris, su decisión habría desmotivado el voto de estas comunidades.

Por eso, la nominación tiene un claro propósito: “Esto tiene un mensaje político, en el que se intenta reconocer el problema y la injusticia social que existe en los Estados Unidos. Hay un reconocimiento del racismo como un problema sistemático que hay que confrontar en la Casa Blanca”, le dijo a este diario Karol Solís, candidata a doctora en Ciencia Política de la Universidad Internacional de Florida.

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Para Solís, la elección de Harris pone en el corazón del debate también los asuntos de género, ya que la exfiscal ha sido descrita como una mujer progresista. “Hay dos cosas que unen al movimiento Black Live Matters como el #MeToo y es que, en esencia, son dos movimientos que hablan de la protección de derechos humanos”, apuntó Solís.

Las críticas

Uno de los puntos a favor, que puede volverse en su contra, fue cuando se desempeñó como fiscal. Desde Carolina del Sur hasta Míchigan, los votantes afroestadounidenses y progresistas lamentaron su reputación de dureza.

Cuestionan en particular su agresivo enjuiciamiento de hombres afroestadounidenses –algunos de los cuales fueron exonerados más tarde– por delitos graves. Harris respondió a esas críticas describiéndose a sí misma como una fiscal progresista que trabajó para equilibrar la balanza entre quienes deben someterse a la ley y quienes necesitan justicia.

Algunos, especialmente entre los jóvenes afroestadounidenses, la ven como parte del problema, no como la solución”, advirtió David Barker, profesor de Ciencias Políticas en la American University en Washington.

Sin embargo, Gillespie ve que ese factor puede jugar a su favor, porque tradicionalmente se ha podido etiquetar a los candidatos afroestadounidenses bajo la teoría de que son más ‘blandos’.

Ese pasado como fiscal le pesa a Harris y tendrá que sortearlo en los meses que restan para las elecciones. Además, la campaña de ataques y pullas en los discursos de la fórmula de Biden ya comenzó.

(De su interés: Las críticas que ha lanzado Donald Trump contra Kamala Harris)

La campaña del actual presidente de Estados Unidos ya puso toda su batería para criticarla. Parte de los republicanos, y en especial Donald Trump, ya han utilizado términos como “mujer asquerosa” para referirse a ella, un calificativo que el mismo mandatario utilizó contra Hillary Clinton en la campaña de 2016.

También Trump se refirió a Harris como una “izquierdista radical” y hasta sugirió que ella no puede ser elegida porque no cumplía con los requisitos legales.

Trump aludió a una columna del profesor de Derecho de la Universidad de Chapman John Eastman, publicada en ‘Newsweek’, quien señaló que Harris no era elegible para el cargo, pues no era una “ciudadana natural”, debido a que sus padres no eran ciudadanos estadounidenses naturalizados en el momento de su nacimiento.

Si la exfiscal logra ganar las elecciones, de la mano de Biden, será sin discusiones la primera mujer en ocupar un cargo de trascendencia en un país que lucha contra su pasado. Desde la Casa Blanca tratará de rendirles homenaje a las palabras de su madre: asegurarse de no ser la última afroestadounidense en hacer historia en el país.

Convención Demócrata

Joe Biden y Kamala Harris serán ungidos como candidatos en la Convención Demócrata que comienza mañana. El evento será en su mayoría virtual debido a la pandemia, que redujo la campaña a apariciones con cuentagotas, sin los tradicionales mitines. Una semana después, el presidente Donald Trump recibirá la confirmación de su partido, y con eso la campaña entra en la recta final con tres debates previstos antes del 3 de noviembre.

CARLOS J. REYES*
Redacción Internacional
EL TIEMPO
*Con agencias

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