El cara y sello de las aperturas en el mundo


Las reaperturas en el mundo han sido pruebas de fuego para los países que buscan retomar la normalidad. A quienes los golpeó primero el virus aprendieron que esto exige especial atención para evitar rebrotes y, sobre todo, que la gente no debe bajar la guardia.

Es el caso de Corea del Sur y Nueva Zelanda, países reconocidos por el manejo de la crisis sanitaria y ejemplos de cómo se deben ir afinando las estrategias a medida que avanza la reapertura de actividades.

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Hasta ahora, autoridades surcoreanas controlan la epidemia con los exámenes de diagnóstico masivos y el rastreo de los contagios. Cuando se dan los rebrotes, el Gobierno decreta los cierres sectorizados de lugares de asistencia masiva.

De esta manera lograron que el número de casos diarios no pase del centenar.
Esto le ha permitido a Corea del Sur mantener el ritmo de la economía. Aunque su producto interno bruto (PIB) cayó en el segundo trimestre (3,3 por ciento), no se compara con la debacle de otras potencias.

Por su parte, Nueva Zelanda logró tener 102 días sin casos de covid-19 tras la exitosa gestión de las autoridades, las cuales decretaron tempranas restricciones a la movilidad. Y aunque recientemente volvieron a registrar nuevos contagios, la estrategia que impulsó el Gobierno se centra en el confinamiento de la ciudad más importante (Auckland), el aplazamiento de sus elecciones y el constante monitoreo de asintomáticos.

La Organización Mundial de la Salud dice que recurrir a los confinamientos localizados, sin consecuencias económicas tan graves para los países, está funcionando en muchos casos, lo que va a convertirlos en una herramienta útil a largo plazo ante los inevitables rebrotes.

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En contraste, España es uno de los países de Europa con más rebrotes y apariciones de focos de contagio del coronavirus luego del desconfinamiento. ¿Qué podemos aprender del caso español? Expertos creen que la desescalada fue muy rápida y que faltó planificación, sobre todo ante el verano, que es la época de vacaciones.

Científicos españoles firman un artículo en la revista ‘The Lancet’ donde plantean algunas explicaciones, como la falta de preparación ante la pandemia, una reacción tardía de las autoridades y altos niveles de movilidad de las personas.

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En ese orden de ideas, advierten que es necesario contar con sistemas de rastreo y cuarentena de contactos positivos, además de una mejor dotación de los sistemas de atención primaria y de salud pública. Faltaron también test masivos de detección.

INTERNACIONAL Y JUANITA SAMPER

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