Trump llega a Kenosha y califica las protestas de terrorismo doméstico


El presidente estadounidense, Donald Trump, llegó este martes a Kenosha pese a los pedidos para que se mantenga alejado de esta ciudad de Wisconsin para evitar avivar tensiones.

El mandatario calificó de «terrorismo doméstico» las protestas contra el racismo
y la policía tras llegar a la ciudad, foco de manifestaciones, disturbios y choques con grupos armados tras un nuevo caso de brutalidad contra un afroamericano.

La visita a un estado fundamental en la campaña de reelección de Trump se produce horas después de que la policía matara a tiros a otro afroestadounidense en Los Ángeles, generando temores de nuevos disturbios.

Durante meses, el mandatario ha buscado cambiar la pisada en la carrera por la Casa Blanca contra el demócrata Joe Biden, tras verse rezagado en buena medida por su gestión de la pandemia de coronavirus.

Por tanto, se siente mucho más cómodo en el terreno de la «ley y orden» que divulga para aplacar la ola de protestas contra el racismo y la brutalidad policial hacia los afroamericanos. Y en ese contexto se traslada a Kenosha, conmocionada desde que un policía blanco disparó a quemarropa contra Jacob Blake, un afroamericano de 29 años, frente a sus tres hijos pequeños.

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Trump dijo que no planeaba reunirse con la familia de Blake durante su visita a la ciudad, aunque antes de dejar Washington no descartó un encuentro. «No lo sé todavía. Ya veremos», respondió al ser consultado al respecto.

Donald Trump en Kenosha

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump y el fiscal general, William Barr, durante una discución sobre seguridad comunitaria, en la escuela Mary D. Bradford en Kenosha.

Ignorando pedidos de no visitar la ciudad, el mandatario en cambio se reunió con autoridades policiales y visitó los lugares golpeados por la violencia que estalló tras el tiroteo contra Blake el 23 de agosto, que lo dejó paralizado de la cintura para abajo.

El gobernador de Wisconsin, el demócrata Tony Evers, pidió a Trump que no visitara el estado, ante temores de que ello provoque un aumento de las tensiones. En tanto, el alcalde de Kenosha, John Antaramian, también demócrata, dijo el fin de semana que no era buen momento para una visita presidencial.

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Microcosmos

La policía y la Guardia Nacional establecieron barricadas de metal a lo largo de la ruta que tomará la caravana de Trump en Kenosha, mientras las multitudes se alineaban en las aceras: los partidarios de Trump de un lado y los manifestantes de Black Lives Matter del otro, gritándose unos a otros al otro lado de la calle.

La pequeña ciudad a orillas del Lago Michigan, en el norte del país, se convirtió en un microcosmos de las tensiones raciales e ideológicas en Estados Unidos casi cuatro años después de la llegada de Trump a la Casa Blanca.

Ha sido escenario de protestas del movimiento antirracista Black Lives Matter (Las vidas de los negros importan), disturbios y choques con grupos blancos armados. En el apogeo de las tensiones, Kyle Rittenhouse, un simpatizante de las milicias de 17 años, presuntamente mató a tiros a dos personas en una protesta e hirió a otra.

Donald Trump en Kenosha

El presidente de EE. UU., Donald Trump, recorre un área afectada por disturbios civiles en Kenosha, Wisconsin.

Los demócratas y los que piden una reforma policial ven a Kenosha como un símbolo del racismo institucional que lleva a enfrentamientos mortales entre policías y sospechosos afroamericanos.

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También consideran que lo ocurrido con Rittenhouse revela el aumento de milicias de derecha que en forma cada vez más descarada blanden sus armas y se autoerigen en agentes de la ley.

Biden acusó a Trump de «débil» por no pedir a sus seguidores «que dejen de actuar como milicia armada». Pero Trump denuncia lo que considera una «anarquía» en las ciudades gobernadas por demócratas.

«Una situación interesante»

El mandatario «se reunirá con la policía local y algunos dueños de negocios y evaluará los daños» por las protestas, dijo a periodistas su portavoz, Kayleigh McEnany.
Trump indicó que deseaba «ver a la gente que hizo un buen trabajo por mí», en alusión a las unidades policiales que sofocaron los disturbios.

Y se negó a condenar los presuntos asesinatos cometidos por Rittenhouse, quien circulaba por la calle con un rifle. Lo consideró «una situación interesante» y dijo que el adolescente reaccionó porque fue atacado.

Trump acusa a Biden de debilidad ante las protestas violentas en ciudades como Kenosha y Portland, y de no denunciar suficientemente la violencia de los manifestantes izquierdistas que se oponen al racismo.

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Tenemos un presidente que aviva las llamas en lugar de luchar contra ellas

Pero Biden contraatacó este lunes en un discurso al describir a su rival republicano como «una presencia tóxica». «Arden los incendios y tenemos un presidente que aviva las llamas en lugar de luchar contra ellas», dijo.

También fue enfático con los manifestantes violentos. «Saquear no es manifestarse. Prender fuego no es manifestarse. Nada de esto tiene que ver con manifestarse. Es anarquía, punto final. Y quienes lo hacen deben ser procesados», señaló.

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AFP

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