¿En qué consiste el New Start que podrían renovar EE. UU. y Rusia?


Luego de que Rusia se mostrara dispuesta este viernes a apoyar la intención del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, de prorrogar por cinco años el tratado New  
Start, el único de desarme nuclear aún vigente entre ambos países
y que expira el 5 de febrero próximo, se abren las puertas para que todo se mantenga. 

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«Sin duda, solo podemos saludar la voluntad política de prolongar este documento, pero todo depende de los detalles de esta propuesta, que aún no estoy preparado para comentar», dijo el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov y agregó que Moscú no sabe de momento «acerca de qué quiere hablar concretamente la parte estadounidense», para subrayar que la postura rusa es clara a favor de la prolongación sin condiciones del New Start.

Estos son los elementos claves del texto, que expirará dos semanas después de la posesión de Joe Biden como presidente.

¿Cuándo comenzó el acuerdo?

El acuerdo fue firmado en 2010 en la capital de República Checa, Praga, por los dos presidentes de entonces: el estadounidense Barack Obama y el ruso Dmitri Medvedev. Se trataba de un elemento clave de la política de «reinicio» del momento, un intento de la administración estadounidense de relanzar las relaciones con el Kremlin.

Las negociaciones sobre su posible extensión antes del 5 de febrero tienen lugar en un contexto de desconfianza mutua máxima.

Las relaciones entre Washington y Moscú están en su peor momento desde la Guerra Fría, entre los múltiples desacuerdos en distintos asuntos internacionales, las acusaciones de injerencia electoral, de espionaje y, más recientemente, de ciberataques.

Misiles hipersónicos rusos

Rusia cuenta con misiles hipersónicos que son capaces de vulnerar fácilmente las defensas de EE. UU.

Foto:

Sergei Ilnitsky / EFE

¿En qué consiste centralmente el pacto?

El acuerdo Start establece que ambas potencias nucleares pueden poseer, como máximo, 1.550 ojivas cada uno (cerca de un 30 % del límite marcado en 2002). También limita el número de lanzadores y de bombarderos pesados a 800, una cantidad que, no obstante, sigue bastando para destruir la Tierra varias veces.

El tratado también implica una serie de inspecciones mutuas de las instalaciones militares, un pilar de la política de desarme denominada «Confía, pero verifica», defendida por el expresidente estadounidense Ronald Reagan.

El proceso de renovación del tratado es simple y únicamente requiere que Washington y Moscú lo aprueben a través de una nota diplomática. 

¿Pueden incluir a otros países?

Las negociaciones para renovar el acuerdo han estado en punto muerto durante toda la presidencia de Donald Trump, que quería que China, otra potencia nuclear importante, fuera incluida en las restricciones de los arsenales.

Durante una ronda de conversaciones organizada en Viena la semana pasada, el emisario estadounidense llegó a publicar en Twitter una fotografía de la bandera china junto a una silla vacía en la sala de negociaciones.

«China no se ha presentado», escribió, pese a que no se esperaba que China acudiera a la cita. Último tratado Durante la presidencia de Trump, Estados Unidos se retiró abruptamente de dos importantes tratados internacionales: el acuerdo sobre el programa nuclear iraní y el «Tratado de Cielos Abiertos» sobre vigilancia aérea.

Washington también denunció el tratado de desarme sobre las fuerzas nucleares de alcance intermedio (INF), firmado durante la Guerra Fría con Moscú.

El último dirigente de la Unión Soviética, Mijaíl Gorbachov, que en 1987 firmó el tratado INF con Ronald Reagan, hizo un llamado para que Washington y Moscú prolonguen el acuerdo New Start. 

¿Qué podría ser un impedimento para renovarlo?

En los meses anteriores a las elecciones presidenciales estadounidenses, Moscú y Washington hicieron concesiones mutuas de cara a prolongar el acuerdo New Start.

El presidente ruso, Vladimir Putin, propuso que el New Start fuera prolongado un año sin ninguna condición previa para tener la posibilidad de llevar a cabo «negociaciones sustanciales».

Washington rechazó la propuesta, afirmando que quería imponer varias condiciones para prolongar el pacto. Putin consideró que sería «extremadamente triste» que ese texto desapareciera, pues permitió limitar la carrera armamentística entre ambas potencias durante la Guerra Fría.

REDACCIÓN INTERNACIONAL
*Con información de Efe y AFP

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