Razones por las cuales la Unión Europea le dijo no al pasaporte covid


Los 27 gobiernos europeos decidieron el jueves, en una cumbre celebrada por videoconferencia, rechazar por ahora la creación de un certificado de vacunación que tuviera validez como una especie de salvoconducto para viajar sin hacer cuarentena en el lugar de destino o sin tener que llevar un test PCR negativo con menos de 72 horas de antigüedad.

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El certificado, también conocido como “pasaporte covid”, se pondrá en marcha, pero únicamente con fines médicos, como cualquier certificado de vacunación, no como ese permiso especial para viajar sin restricciones.

La idea de poner en marcha ese “pasaporte covid” surgió del Gobierno griego y enseguida fue recibida con los brazos abiertos por la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von der Leyen. Pero la mayoría de los dirigentes europeos decidieron este jueves que tal vez más adelante pueda tener más funciones que la de dejar constancia de que la persona ha sido vacunada.

Grecia y otros países que tienen una fuerte dependencia económica del turismo, como Chipre, Malta, Portugal y en parte España, veían con buenos ojos la iniciativa. Los españoles, sin defenderla abiertamente como los otros cuatro, sí pretendían que se aprobara algún tipo de movilidad segura, como ya habían propuesto en el seno de la OCDE. La negativa de muchos países, con Francia liderando el frente del NO, hizo imposible que saliera adelante.

Mucha gente podría no poder recibir la vacuna por razones personales o médicas y estarían desventaja.

Ventajas

Un “pasaporte covid” tendría unas ventajas evidentes. Quienes ya hubieran sido vacunados podrían viajar libremente sin miedo a contagiarse. Eso abriría la puerta a que desde que pasara el invierno europeo muchos jubilados del norte de Europa pudieran empezar a viajar a sus destinos preferidos, principalmente los países de la ribera norte del Mediterráneo. Un maná económico del que están necesitados los países que defendían la propuesta.

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Acrópolis, Grecia

Grecia era uno de los partidarios de la medida para reactivar el turismo.

Inconvenientes

Los inconvenientes son varios. Para empezar no está claro que una persona vacunada deje de ser contagiosa. Los expertos todavía piensan que la vacuna protege contra el desarrollo de la enfermedad, no contra el contagio, por lo que alguien vacunado podría, aunque no enfermara, contagiarse y contagiar a otros. Dejar que los vacunados viajen sin control podría ayudar a propagar el virus.

Habría más inconvenientes. El documento, certificado, pasaporte o como quisieran bautizarlo, daría a unas personas unos derechos (el de la movilidad sin restricciones es el más evidente) que no tendrían otras, abriendo la puerta a discriminaciones. Y los países que se negaron a aprobarlo también recordaron que, al menos los primeros meses, millones de europeos no podrán vacunarse aunque quieran porque todavía no hay vacunas para todos. Además, hay casos –aunque estadísticamente son una minoría irrelevante- que no pueden vacunarse por razones médicas. Sufrirían una discriminación continua al no poder moverse sin restricciones como los que sí fueron vacunados.

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El gobierno francés, que tiene probablemente la población más antivacunas de Europa, añadía un peligro extra. Teme que la aprobación de ese “pasaporte” fuera visto por muchos ciudadanos, reticentes a las vacunas pero que dudan si ponérsela o no, como una forma de obligarles y que les llevara a pensar que si ahora se permitiría la movilidad de los vacunados, en el futuro se pudiera usar ese documento para discriminar por ejemplo en cuanto el acceso al empleo.

La Organización Mundial de la Salud tampoco considera que esos “pasaportes” sean una buena idea. La OMS estima que “todavía se desconocen las repercusiones de las vacunas en la reducción de la transmisión” y recuerda, como hacen los países europeos que rechazaron el proyecto, que la disponibilidad de vacunas es todavía limitada y que no todo el que quiso vacunarse pudo hacerlo. En Europa, los menores de 50 años probablemente tendrían que esperar hasta el final de la primavera o el inicio del verano. La OMS pide que “estar vacunado no debería eximir a los viajeros internacionales de cumplir otras medidas de reducción de riesgo de los viajes”.

Pero todavía no sabemos si incluso después de ser vacunado un individuo puede atrapar el virus y todavía ser contagioso.

Tedros Adhanom Ghebreyesus

La OMS estima que “todavía se desconocen las repercusiones de las vacunas en la reducción de la transmisión”.

Dilemas éticos

En un artículo publicado en ‘The New York Times’, la catedrática Kathryn Olivarius recordaba que en Nueva Orleans, cuando se vacunó contra la fiebre amarilla, se produjo una especie de “privilegio de la inmunidad”, que reforzó la discriminación racial y la división entre ricos y pobres.

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Hablan los expertos: entrevista a Rifat Atun, profesor de Sistemas Globales de Salud de la Universidad de Harvard¿Cree que la propuesta de crear un “pasaporte covid” es una buena o una mala idea?

La respuesta no es un simple sí o no, bueno o malo. Hay cuestiones éticas y de derechos humanos sobre libertad de movimientos y viajes y ese pasaporte puede usarse para determinar quién puede y quién no puede viajar. Eso probablemente sea desafiado por algunos ciudadanos europeos. Mucha gente podría no poder recibir la vacuna por razones personales o médicas y estarían desventaja. Además, todavía no conocemos los efectos de la vacunación en la transmisión y podríamos estar creando una ‘falsa seguridad’.

Así que ahora deberíamos centrarnos en acelerar las vacunaciones combinándola con el uso de test de antígenos masivos como herramienta suplementaria. Hay algunos nuevos muy efectivos, de bajo coste y muy fácil de usar que producen resultados en minutos.

¿Cree que la gente que está vacunada ya no es contagiosa?

No conocemos todavía la respuesta a esta pregunta, porque los ensayos clínicos para las vacunas que por ahora se aprobaron no fueron diseñados para responder a esta pregunta. La vacunación mejora la inmunidad de los que son vacunados. Reduce así su riesgo de contraer la infección porque desarrollan anticuerpos contra el virus y mejoran la respuesta celular a la infección. Pero todavía no sabemos si incluso después de ser vacunado un individuo puede atrapar el virus y todavía ser contagioso.

IDAFE MARTÍN PÉREZ
PARA EL TIEMPO
BRUSELAS

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