Los cuatro polémicos años de Trump en la Casa Blanca


El paso de Donald Trump por la presidencia de Estados Unidos no solo remeció a su país, sino al mundo entero.

Durante sus cuatro años de Gobierno, que empezaron en enero de 2016, prendió fuego a los temas más importante de la política nacional e internacional entre esos el acceso a la salud, el cambio climático, el comercio internacional y la migración.

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Sin embargo, ninguna de sus duras posturas frente a estos temas le bastó para garantizar un segundo mandato en un país desgastado por la división social, un mal manejo de la pandemia y la crisis económica.

Desde que llegó al poder, Trump ha abrazado la provocación como forma de Gobierno y herramienta de distracción, atacando a los medios de comunicación y poniendo a prueba a las instituciones del país, cuyos tribunales han tramitado cientos de demandas contra muchas de sus políticas.

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El mandatario ha revolucionado Washington a golpe de Twitter y regularmente manipula o exagera los hechos, con más de 22.000 mentiras o afirmaciones falsas desde que llegó al poder, según el recuento del diario The Washington Post.

Tras su posesión, anunció la renegociación con Canadá y México del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), para luego sustituirlo por el T-MEC .

Un año después, en enero de 2017, lanzó el proyecto de construcción de un muro antiinmigración en la frontera entre Estados Unidos y México, como parte del “cumplimiento” de sus promesas de campaña, pero que ha sido parcialmente relizada, pues ha conseguido erigir casi 640 kilómetros (400 millas) de barrera, aunque la gran mayoría en reeemplazo de una valla que ya existía; y no hay ningún viso de que el país vecino vaya a sufragar los costos, como aseguró Trump.

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También erosionó profundamente el derecho de los indocumentados a solicitar asilo, enviándolos a México a esperar durante meses una cita en un tribunal de EE. UU., mientras intentaba constreñir la inmigración legal y perfilaba a quienes no tienen papeles de criminales.

En mayo de ese mismo año Robert Mueller, exjefe del FBI, es nombrado fiscal especial en una investigación sobre la presunta colusión entre el equipo de campaña de Donald Trump y Rusia.

Posteriormente, en junio, atestó uno de los golpes más duros de su campaña: el anuncio de la salida de Estados Unidos del Acuerdo Climático de París, que vino a hacerse oficial el pasado 4 de noviembre, un día después de que los estadounidenses se encontraban sufragando.

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Sin embargo, en julio vivió una de sus mayores fracasos, cuando el Senado no derogó el Obamacare, la reforma del sistema de salud impulsada por el Partido Demócrata, que también había sido una de sus promesas estrella de campaña.

El mandatario cerró ese 2017 con un decreto para prohibir la entrada a nacionales de siete países de mayoría musulmana y luego con el nombramiento del juez conservador Neil Gorsuch para la Corte Suprema, el primero de los tres nuevos jueces que inclinaron al tribunal hacia el conservadurismo. También anunció el reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel, incluso por encima de la desaprobación internacional.

Apoyo al porte de armas

En febrero de 2018 apoyó el derecho de los estadounidenses a portar armas, pese a que un hombre de 19 años atacó su antigua escuela en Parkland, Florida, y asesinó a 17 personas.

Para mayo de 2018 anunció impuestos al acero y aluminio importados de México, Canadá y la Unión Europea y un mes después declaró una guerra comercial contra China con aranceles del 25 % a 50.000 millones de dólares en importaciones.

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Luego, ante las constantes manifestaciones, tuvo que poner fin en junio a la práctica de separar a niños que cruzaron la frontera con sus padres.

Además, anunció la salida de EE. UU. del acuerdo nuclear internacional con Irán y el restablecimiento de sanciones.

Así mismo, el 30 de junio de 2019 Trump se convirtió en el primer presidente de EE. UU. en pisar Corea del Norte, un histórico acercamiento que lleva más de un año estancado.

En septiembre de 2019, la tasa de desempleo de EE. UU. se situó en 3,5 %, un mínimo en 50 años. Sin embargo, dos meses después es acusado por la Cámara de Representantes de abuso de poder y obstrucción de la labor del Congreso. Se le reprochó haber presionado a Ucrania para que Kiev iniciara una investigación por corrupción contra Joe Biden.

En enero de 2020 se anunció la apertura en el Senado de un proceso de destitución o impeachment en contra del Presidente, pero fue absuelto en una votación.
Por último, frente al manejo de la pandemia, Trump ha desafiado al covid-19 al no establecer medidas para la protección de los ciudadanos, como es el caso de una cuarentena estricta o el uso obligatorio de tapabocas, pese a que él mismo dio positivo el pasado 2 de octubre.

La Presidencia de Trump ha dividido el país y al mundo como quizás ningún otro mandatario estadounidense y ha profundizado unas fracturas políticas y sociales que seguirán abiertas mucho después de que abandone la Casa Blanca.

Redacción Internacional
*Con información de agencias

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