Indignantes casos de personas que estafaron fingiendo enfermedades


Las enfermedades suelen despertar la solidaridad de la sociedad, sobre todo si se trata de un padecimiento terminal o un diagnóstico que es calificado como ‘raro’.

Gracias a la cantidad de usuarios que se conduelen en redes sociales, muchas personas que están en una situación económica difícil a causa de alguna enfermedad piden ayuda en estas plataformas.

También, en algunas páginas para recaudar fondos, como GoFundMe o Vaki, hay cientos de casos de gente que pide la colaboración de personas alrededor del mundo para poder tratar su padecimiento.

Desafortunadamente, no todos tienen buenas intenciones. Existen individuos que mienten afirmando tener una enfermedad para llenarse los bolsillos, aprovechándose de la generosidad de los demás.

A continuación, traemos una lista de algunos casos que causaron revuelo cuando fueron desvelados.

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El hombre de los 2.000 tumores

Paco Sanz es un hombre español que, según el diario ‘El País’ de España, entre 2010 y 2017 logró recaudar 264.780 euros (aproximadamente 1.100 millones de pesos colombianos) fingiendo que le quedaban pocos meses de vida.

Con mensajes como: ’’hago todo lo posible por salvar mi vida y la única opción experimental está en Estados Unidos. Gracias a personas como tú, voy a poder seguir con el tratamiento”, conmovía a miles de usuarios en redes sociales.

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Sanz fue diagnosticado, en 2009, con una extraña enfermedad llamada síndrome de Cowden, que causa múltiples tumores no cancerosos en diferentes partes del cuerpo, pero que no son riesgosos, ni causan la muerte.

Fue capturado en 2017 y hasta el momento ha aceptado una pena de dos años de cárcel por el delito de estafa.En la investigación, se recaudaron 17 videos en los que se burlaba de cómo engañaba a sus donantes.

La extraña historia de Dee Dee y Gypsy

En el año 2015, un misterioso asesinato en el estado de Missuri (Estados Unidos) conmocionó al mundo. Se trataba de Dee Dee Blancharde, una madre que se había vuelto famosa gracias al apoyo que pedía por las múltiples enfermedades de su hija Gypsy.

Según un artículo de la escritora Michelle Dean, en el portal ‘Buzzfeed’, Dee Dee afirmaba que su hija padecía defectos cromosómicos, distrofia muscular, epilepsia, asma grave, entre muchos otros padecimientos.

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Vivían en una casa llena de comodidades para Gypsy. Tenía, por ejemplo, una rampa en la puerta principal y un jacuzzi. Fundaciones globales como Habitat for Humanity ayudaban a su mantenimiento.

Pero su tranquilidad se acabó de un día para otro. Dee Dee fue encontrada una noche muerta y con numerosas puñaladas en su habitación. En el lugar no habían rastros de su hija.

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Días después, la Policía halló a Gypsy en la casa de su novio, a quien conoció en redes sociales, en un excelente estado de salud. No se encontraba usando silla de ruedas, ni tanque de oxígeno.

Ella y su pareja fueron declarados culpables del homicidio y posteriormente capturados. Gypsy fue condenada a 10 años de prisión en 2015 y, durante este tiempo, poco a poco ha ido revelando detalles de la mentira contada por su madre.

Este caso inspiró una miniserie producida por la cadena televisiva Hulu, llamada ‘The Act’, de la que Michelle Dean, escritora del artículo periodístico, es cocreadora.

El caso de Nadia

Al igual que en la historia de Sanz, se utilizó una enfermedad ‘rara’ pero inofensiva para sacar provecho.

La niña española Nadia Nerea sufre de ticotriodistrofia, un padecimiento que genera “alteraciones cutáneas, oftalmológicas y trastorno del desarrollo”, pero que, según lo revela el diario ‘El País”, no es mortal.

Sus padres duraron 6 años (entre 2010 y 2016), pidiendo dinero para someter a su hija a costosas operaciones para salvarle la vida en el extranjero. Pero, la Policía confirmó que nunca salieron de España.

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Lograron recaudar 402.232 euros (aproximadamente 1.700 millones de pesos), entre donaciones recolectadas por su aparición en programas de televisión y aportes de personas allegadas a la familia.

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Fernando Blanco, padre de la niña, llegó a inventar que sufría un cáncer de páncreas y se rapó el pelo para probarlo.

En 2018, Blanco fue sentenciado a cinco años de prisión. Mientras que Margarida Garau, madre de la menor, fue condenada a tres años y medio.

El cáncer de Frank Serpa

En el año 2016, en la ciudad de Madrid (España), fue detenido un ciudadano venezolano llamado Frank Serpa por recaudar 12 mil euros (aproximadamente 52 millones de pesos colombianos) simulando que tenía cáncer.

Dos años antes, en el 2014, Serpa llegó al país europeo y empezó a afirmar en sus redes sociales que necesitaba un tratamiento urgente en Houston (Estados Unidos).

El diario ‘El País’ afirmó que la comunidad latina no dudó en ayudarle y realizar actos benéficos.

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La mentira se descubrió cuando sufrió una neumonía e ingresó en el hospital madrileño Ramón y Cajal, donde no tuvo otra opción que contar la verdad.

Serpa quedó en libertad casi de inmediato, prometiendo comparecer en el juzgado los días 1 y 15 de cada mes.

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¿Por qué se dan estas estafas?

Según Albert Castillón, periodista del diario español ‘El Independiente’, las estafas por enfermedades se dan gracias a las nuevas formas de comunicación.

“Personajes públicos, famosos y ‘youtubers’ con millones de seguidores simplemente retuitean sus mensajes como un acto reflejo de solidaridad divulgando a millones de personas el engaño”, explicó en una de sus columnas.

El hecho de que los delitos de este tipo sean tan recurrentes es porque las redes sociales permiten mentir y manipular más fácilmente, siendo casi indetectable la verdad oculta.

Por esta razón, la solución de Castillón es que usemos las mismas armas. “Que sean las redes sociales con la ayuda de la Policía quienes nos abran los ojos ante tanto estafador que a nosotros sí nos pone enfermos”.

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