Arauz y Lasso a balotaje, en medio de temor de crisis institucional


El candidato correísta Andrés Arauz y el banquero de derecha Guillermo Lasso avanzaron a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Ecuador, en medio de un clima de tensión en el que el Consejo Nacional Electoral (CNE) oficializó los resultados de las elecciones del pasado 7 de febrero a las 2.30 de la madrugada este domingo.

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Al clima de inestabilidad se le sumó el pedido tanto de Fiscalía como de Procuraduría de hacer una auditoría y revisión de los sistemas informáticos electorales, y el avance de una marcha indígena rumbo a Quito por lo que consideran un «fraude de de la derecha» al dejar por fuera de la segunda vuelta del 11 de abril al candidato Yaku Pérez, que durante las primeras horas del escrutinio iba de segundo por sobre el banquero.

Según los datos definitivos del CNE, Lasso se impuso por un 0,36 por ciento, cerca de 33 mil votos, sobre el indígena Pérez. Lasso llegó a la 19,74, mientras que Pérez se quedó con 19,38 de la preferencia electoral.

Pero la intranquilidad y zozobra social debido a la demora en la entrega de resultados, la estrecha diferencia entre los candidatos que pugnan por entrar al balotaje y la insistencia de Pérez de un presunto fraude en su contra aún no termina. Con la proclamación, el CNE no atendió la demanda del líder indígena para suspender el escrutinio y realizar un recuento del ciento por ciento de votos en 17 de las 24 provincias del país.

Una masiva marcha indígena se apresta a llegar este martes a Quito para exigir la apertura de urnas y el recuento de votos, para, según señalan sus dirigentes, “impedir que se consolide un fraude electoral” en contra de su candidato.

Yaku Pérez

El candidato indígena Yaku Pérez lidera una marcha indígena rumbo a Quito por considerar que se está consolidando un fraude.

Foto:

José Jácome, Efe

“Solo nos podrán ganar con fraude” aseguró a EL TIEMPO Pérez, quien el fin de semana acompaño a los viandantes que, desde hace una semana, marchan desde el sur y centro del país. El candidato anuncia que impugnará los resultados ante el Tribunal Contencioso Electoral con una muestra de 15 mil actas inconsistentes que lo estarían perjudicando en los resultados.

Al tenso ambiente se suma el pedido que formuló este sábado el Contralor General del Estado, Pablo Celi, para auditar el sistema informático del CNE: “Solicito al Consejo Nacional Electoral que adopte una resolución que posibilite el inicio de una auditoría informática (…), antes de que se lleve a cabo la segunda vuelta electoral”, señala el Contralor en su requerimiento, que durará 20 días.

La Fiscal General de La Nación, Diana Salazar, acogiendo una providencia judicial, también dispuso que desde la mañana de este domingo 21 de febrero se proceda al registro y la retención de la base de datos que reposa en el servidor (base de datos) del Consejo Nacional Electoral (…)”.

Todos estos, elementos que tienden un manto de duda sobre el desenlace de las elecciones presidenciales y vuelven a poner al Ecuador al borde de una crisis institucional, un país que históricamente recuerda estallidos institucionales que siembran de inestabilidad su democracia.​

Solicito al Consejo Nacional Electoral que adopte una resolución que posibilite el inicio de una auditoría informática (…), antes de que se lleve a cabo la segunda vuelta electoral.

‘La crisis se pudo evitar’

 Una reñida diferencia debido a las equivocaciones de la autoridad electoral mantiene en vilo al país. Así lo considera el analista electoral Fausto Camacho:  “La principal responsabilidad la tienen los miembros del CNE, hay una serie de equivocaciones en su actuación antes del proceso, durante y luego de la jornada electoral”, dijo a este diario.

En su su criterio, el CNE, “debió garantizar la transparencia de los comicios como hacer públicas las imágenes de las actas de escrutinios de cada una de las mesas, hacer públicos los resultados de cada una de las mesas”.

Esto porque en la noche del 7 de febrero, como resultado de un contero rápido y con actas pendientes de revisión, el CNE reconoció el triunfo de Arauz con un 32 por ciento de la votación y un empate técnico por el segundo lugar, ubicando a Pérez con una ligera ventaja de 20,04” por ciento sobre Lasso. Con el posterior conteo de votos, el resultado fue favoreciendo a Lasso.Según declaraciones de la presidenta del CNE, Diana Atamaint, tras la proclamación de resultados de este domingo, se dará paso a los reclamos que pudieren presentar los candidatos.

La principal responsabilidad la tienen los miembros del CNE, hay una serie de equivocaciones en su actuación antes del proceso, durante y luego de la jornada electoral.

Quedaría así cerrada la posibilidad de un recuento de votos tal como lo acordaron Lasso y Pérez con la anuencia del CNE, una de las etapas de esta crisis más cuestionadas, pues a juicio de los analistas el organismo electoral terminó siendo mediador de arreglos entre los candidatos, cuando su única misión era «hacer un conteo efectivo y rápido de los votos para garantizarles a los ecuatorianos que se viera reflejada su voluntad más allá de los pactos puntuales de unos candidatos que se podían o no cumplir», dijo un analista a EL TIEMPO.

De hecho, la intervención de Fiscalía y Procuraduría al pedir revisiones y auditorias del sistema informático ayuda a consolidar los temores de algunos analistas en el sentido de que termine invalidándose la elección, todo dentro del contexto de una gran polarización del país, en el sentido de que el peor escenario para el actual gobierno sería un triunfo y regreso del correísmo, algo que se da como un hecho si el segundo candidato es Lasso en su tercer intento de llegar al palacio de Carondelet.

Y justo en ese tono se conoció un comunicado del movimiento de Arauz en el que advierte sobre el intento de ‘provocar un retraso, o lo que es más grave, suspender las elecciones’

Es claro para los analistas que los indígenas no apoyarán en segunda vuelta al derechista, mientras que si era Yaku Pérez había más posibilidades de una coalición unida contra Arauz, ya que el correísmo sigue despertando tanto pasiones como odios encendidos. En los próximos días se sabrá.

Y justo en ese tono se conoció un comunicado del movimiento de Arauz en el que advierte sobre el intento de «provocar un retraso, o lo que es más grave, suspender las elecciones» y anunció una queja ante el Tribunal Contencioso Electoral para las próximas horas. 

También se conoció este domingo en la mañana la reacción del candidato Lasso, en la que dice que «la democracia ha triunfado» y anuncia que acogerá en su campaña propuestas e ideas distintas».

MAGGY AYALA SAMANIEGO
Corresponsal de EL TIEMPO
Quito

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