Joe Biden escenifica el regreso de EE. UU. a la Otán

Estados Unidos volvió a Europa y a la tradicional relación transatlántica. La primera cumbre de la Otán del presidente estadounidense, Joe Biden, sirvió para poner en imágenes la vuelta de un Estados Unidos que considera la cláusula de defensa mutua (el artículo 5 del Tratado de la Alianza Atlántica) como “una obligación sagrada”, según dijo el propio Biden. Es un giro copernicano frente a un Donald Trump que había sido el primer presidente estadounidense en poner en duda la defensa común aliada.

La reunión de este lunes en Bruselas mostró un presidente estadounidense en la tradición multilateralista de defensa de la Otán. Biden, desde que llegó al cuartel general de la Alianza Atlántica, en un barrio de la periferia de Bruselas, y fue recibido por el secretario general de la organización militar, el noruego Jens Stoltenberg, olvidó los reproches de su antecesor, que había criticado a sus aliados por supuestamente gastar poco en Defensa. El presidente estadounidense se centró en señalar al tradicional enemigo de la Otán (Rusia) y al nuevo desafío (China).

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En el comunicado final de la reunión, los 30 Estados miembros aseguran que Rusia está siendo más agresiva y que el crecimiento de China será de interés para la organización militar, que mira así por primera vez claramente hacia un teatro de operaciones alejado de su tradicional enfoque atlántico.

El lenguaje contra Rusia es más duro que contra China, principalmente porque la mayor parte de los gobiernos europeos no ven en China una amenaza militar inmediata, pero muchos, principalmente al este del bloque, sí ven esa amenaza en Rusia, sobre todo desde la anexión por la fuerza de la provincia ucraniana de Crimea, en 2014.

Los gobiernos de Europa del este (salvo el húngaro, el mejor aliado europeo de Rusia) ven con inquietud cómo Estados Unidos mira más a China que a Rusia, a la que consideran una mayor amenaza. Temen que la Otán desvíe tiempo y recursos a prepararse para una amenaza china que ven hipotética, cuando sí ven mucho más real la que supone Rusia.

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Reunión de la Otan

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y el presidente de Turquía durante su encuentro en la Otan.

Foto:

EFE/EPA/OLIVIER MATTHYS / POOL

El documento con el que cierra esta cumbre, que en su versión en inglés tiene 45 páginas y 79 farragosos párrafos, es el primero de este estilo que da espacio considerable a China. Estados Unidos así lo quiso, aunque los europeos consiguieron rebajar el tono para que siga habiendo una diferencia entre “la amenaza” rusa y “el desafío” chino.

Ese comunicado, que repasa cómo China ha ido creciendo militarmente en asuntos como armas espaciales, inteligencia artificial, ciberseguridad y un cada vez mayor despliegue internacional, abre la puerta a “un diálogo constructivo” con Pekín “cuando sea posible”. Los europeos consideran que asuntos como la crisis climática hacen imprescindibles los tratos con China.

Los líderes acordaron también que 2022 será el año en que deberán renovar su ‘strategic concept’, el documento que señala los desafíos y puntos de interés de la Otán. El último, que es de 2010, todavía apunta a Rusia como un socio potencial y en él no aparece mencionada China.

También incluirán nuevos desafíos, como los crecientes ciberataques y la difusión de desinformación. Además, cuenta una fuente diplomática, se pondrán al día las estrategias sobre misiles y se “clarificará” el artículo 5 del Tratado para incluir las amenazas o ataques contra satélites y para considerar los ciberataques al mismo nivel que los ataques militares tradicionales. El próximo año deberán buscar un sustituto de Stoltenberg, cuyo mandato acaba en septiembre de 2022.

La reunión de este lunes, a la que seguirá para Biden un encuentro mañana con los dirigentes de las instituciones de la Unión Europea, también certificó que la Otán abandonará Afganistán después de 20 años de implicación en el país asiático sin haber acabado con los talibanes y dejando en el país a un Gobierno muy inestable que podría caer en meses. La mayoría de las tropas de la Otán en el país ya fueron retiradas y la violencia va en aumento.

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Finalmente, en el parágrafo 73 del documento emitido el lunes se hace una escueta mención a Colombia. El documento apunta que la alianza “intensifica la interacción con Colombia, un aliado en América Latina, en temas de gobernanza, entrenamiento militar, desminado y seguridad marítima

El demócrata se reunió con Erdogan

El presidente Biden dijo el lunes que mantuvo “una muy buena reunión” con su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan, durante la cumbre de la Otán.

La Casa Blanca adelantó que los mandatarios conversaron sobre Irán, Siria y Nagorno Karabaj. De su lado, Erdogan destacó una conversación “fructífera y sincera”.

Por otra parte, y antes del cara a cara que sostendrá mañana con el presidente ruso, Vladimir Putin, el demócrata prometió que defenderá la “integridad territorial” de Ucrania. “No busco un conflicto con Rusia, pero responderemos si Moscú continúa sus actividades dañinas”, dijo.

Finalmente, el secretario general de la Otán, Jens Stoltenberg, dijo el lunes que la cumbre de la alianza militar transatlántica se realizará en 2022 en Madrid.

El presidente español dijo que en esa reunión de líderes se definirá la estrategia de la Otán para el 2030.

IDAFE MARTÍN PÉREZ
PARA EL TIEMPO
BRUSELAS

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