Tensión en España por indultos a los independentistas catalanes

Los políticos separatistas que participaron en la declaración unilateral de la independencia de Cataluña serán indultados en las próximas horas por el gobierno español. Cumplen condenas de prisión de entre 9 y 13 años por haber impulsado en octubre de 2017 la escisión ilegal de esa comunidad autónoma de España, que finalmente no prosperó.

(Le puede interesar: Una multitud pide en Madrid no indultar a independentistas catalanes)

Los partidos de oposición reaccionaron con rapidez ante las declaraciones de Sánchez en favor de los indultos. Sus líderes se han pronunciado en contra y llenaron la Plaza de Colón de Madrid el domingo en una concurrida manifestación: según la policía municipal acudieron más de 125.000 personas y de acuerdo con la policía nacional, fueron 25.000. El baile de las cifras permite ver las diferencias entre el gobierno central, bajo el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), que reduce el número de asistentes, y las del gobierno local, en manos del conservador Partido Popular (PP), que las eleva.

La oposición a los indultos se basa en el rechazo a una medida que favorecerá a quienes fueron condenados por sedición y malversación de dineros públicos y se hallan en prisión desde finales de 2017. Entre ellos se cuentan el vicepresidente de Cataluña, Oriol Junqueras, y Carme Forcadell, expresidenta del parlamento regional.

La Constitución española faculta al presidente para indultar presos cuando lo considere conveniente, previa solicitud de los encarcelados. A esta atribución discrecional solo le antecede el concepto favorable o desfavorable del Tribunal Supremo, máximo órgano judicial en España, pero se trata de un mecanismo no vinculante. De hecho, ya se ha manifestado en contra de los indultos.

Marchas en Madrid

Ayuso acudió el domingo a las marchas contra los indultos del Gobierno Sánchez.

Foto:

EFE/David Fernández

Según el Tribunal, la declaración unilateral de independencia estuvo encaminado a “subvertir el orden constitucional, a voltear el funcionamiento ordinario de las instituciones y, en fin, a imponer la propia conciencia frente a las convicciones del resto de sus conciudadanos” y no hay signos de arrepentimiento entre los presos. Las medidas, finalmente, deberán ser aprobadas por el consejo de ministros y firmadas y suscritas por el rey.

(Lea aquí: Justicia europea suspende levantamiento de la inmunidad de Puigdemont)

Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, ha sido una las líderes más duras contra los indultos y ha ido más allá que todos los movimientos de oposición. “¿El rey va a firmar esos indultos?, preguntó durante la manifestación. “¿Lo van a hacer cómplice de esto?”. La pregunta de Díaz Ayuso alude directamente a la responsabilidad monárquica. El rey, por Constitución, tiene el deber de garantizar la unidad territorial de España y los separatistas que serán indultados son enemigos declarados de esta.

Para los partidos de oposición de centro, derecha y extrema derecha Ciudadanos, PP y Vox- el empeño en el indulto por parte del gobierno de Sánchez solo tiene un propósito político: mantenerse en el poder, gracias al apoyo de ERC, partido independentista catalán de izquierda, y Unidas Podemos, de extrema izquierda, partidaria de una negociación democrática con los separatistas. Por ello, Pablo Casado, presidente del PP, pidió a Sánchez “que no venda la unidad y la soberanía nacional por un puñado de votos”.

De otra parte, continúan los acercamientos entre Sánchez y Pere Aragonés, presidente de Cataluña y partidario de la separación de la región. Tienen previsto reunirse en las próximas semanas, y después de una larga conversación telefónica, se comunicó oficialmente que “han abordado […] distintos aspectos de la situación política actual y han compartido el objetivo de avanzar hacia la superación de los retos comunes mediante el diálogo».

Los partidos independentistas, aunque celebran ya los indultos, buscan el camino de la amnistía para favorecer a casi tres mil catalanes acusados de separatistas. Aunque jurídicamente la amnistía es imposible, hace parte de su bandera política. El gobierno de Sánchez mantiene un pulso con la oposición, pero sabe que cuenta con la mayoría parlamentaria (gracias a los votos independentistas) que le permite gobernar y sacar adelante sus iniciativas.

JUANITA SAMPER OSPINA
CORRESPONSAL DE EL TIEMPO
MADRID

Más noticias

– Nueve detenidos en España por explotar sexualmente a colombianas
– Un separatismo debilitado empieza a gobernar en Cataluña

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *