Detención de Puigdemont tensa diálogo entre España y Cataluña

La detención en Italia del expresidente catalán, Carles Puigdemont, y su posterior puesta en libertad desataron una tormenta política en España, cuyos relámpagos empiezan a caer sobre las negociaciones entre el gobierno catalán y el gobierno nacional de Pedro Sánchez.

Puigdemont fue arrestado en el aeropuerto de Cerdeña por la policía italiana, tras verificar la existencia de una ‘eurorden’ de detención de octubre de 2019 por los presuntos delitos de sedición y malversación de fondos, dictada por la justicia española. El dirigente independentista pretendía asistir a un encuentro cultural.

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Después de haber sido puesto a disposición judicial, un juez del Tribunal de Apelación de Sassari decidió dejarlo en libertad, pero tendrá que comparecer nuevamente el próximo 4 de octubre, cuando el juez deberá valorar la solicitud de entrega a España del líder separatista.

Intentos de blindaje

Por ahora, Puigdemont se libra de ir a la cárcel, mientras sus abogados tratan de que al expresidente se le devuelva la inmunidad parlamentaria en su condición de eurodiputado, la cual fue suspendida por el Parlamento Europeo el 30 de julio. 

Carles Puigdemont

El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont

Foto:

Ana Belinchón / Efe

Confían en que se eche atrás una decisión por medio de la que el vicepresidente del Tribunal General de Justicia de la Unión Europea rechazó suspender la retirada de la inmunidad parlamentaria del líder independentista. Sus defensores acudirán de nuevo a esa instancia para blindar a Puigdemont de una nueva detención y entrega a la justicia española.

Puigdemont, huido desde que viajo a Bélgica tras la fallida declaración unilateral de independencia de Cataluña del primero de octubre de 2017, ya había sido arrestado en 2018 en Alemania cuando viajaba hacia su residencia en Waterloo, Bélgica. Para sorpresa de la justicia española, fue puesto en libertad después de que un tribunal alemán rechazara la solicitud de entrega a España.

Hace unos días, además, estuvo en Francia y las autoridades de ese país no lo detuvieron, a pesar de la euroorden de captura que pesa sobre él.

Problemas en la negociación

La tormenta desatada afecta, principalmente, la mesa de negociación entre el gobierno catalán y el gobierno de Sánchez. De hecho, el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, había dejado al margen de las conversaciones a Junts per Catalunya, el partido que orienta Puigdemont, puesto que las demás agrupaciones políticas no habían aceptados sus representantes. La mesa se quedaba así coja para resolver la cuestión catalana. Lo sucedido en Italia con Puigdemont obligará a repensar la presencia de ese partido en las negociaciones.

Solo hay una fórmula para parar la represión incesante del Estado: amnistía, autodeterminación e independencia

Sánchez, por su parte, fue claro al asegurar que “lo que tiene que hacer Puigdemont es comparecer y someterse a la justicia”. Pero también al señalar que “hoy más que nunca es importante reivindicar el diálogo”.

Aragonès condenó la detención de Puigdemont, con apoyo irrestricto: “A tu lado, presidente Puigdemont”, dijo, y aseguró que el español es un “sistema judicial que solo busca venganza”. Insistió en que “la única solución pasa por la amnistía y la autodeterminación”.

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Esquerra Republicana, partido independentista que forma parte de la coalición del gobierno de Sánchez y es favorable a la mesa de negociaciones, también expresó su apoyo a Puigdemont. Su líder, Oriol Junqueras, insistió en que “Solo hay una fórmula para parar la represión incesante del Estado: amnistía, autodeterminación e independencia”.

La iniciativa independentista llevó a la cárcel a altos funcionarios de la administración pública catalana: siete políticos fueron condenados a entre 9 y 13 años de prisión, mientras Puigdemont se libraba de la cárcel tras huir de España. Los independentistas presos fueron indultados en junio de este año por el gobierno de Sánchez, decisión que aún mantiene viva la polémica.

Ahora el futuro de las negociaciones entre los gobiernos de España y Cataluña pasa por la suerte que recaiga sobre Puigdemont en Italia.

JUANITA SAMPER OSPINA
CORRESPONSAL DE EL TIEMPO
MADRID

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