Masacre de Oslo y Utøya, el crimen que estremeció a Noruega hace 10 años

Este miércoles, un sujeto armado con un arco y flechas mató a varias personas en el sureste de Noruega. Este país, generalmente pacífico, ha sido durante los últimos años escenario de ataques y masacres por supremacistas y personas con ideologías de extrema derecha.

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Hace exactamente una década, el 22 de julio de 2011, Anders Behring Breivik mató a 77 personas al detonar una bomba cerca de la sede del gobierno en Oslo, antes de abrir fuego en un mitin de las Juventudes Laboristas en la isla de Utøya.

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Masacre en Kongsberg

Este miércoles, la policía de Noruega tuvo que atender un crimen en el que un hombre ataco con un arco y flechas a varias personas.

Foto:

EFE/EPA/HAKON MOSVOLD

El hecho se convirtió en uno de los peores que han ocurrido en ese país nórdico.

Todo comenzó ese 22 de julio. Cerca del distrito gubernamental, un carro explotó en horas de la tarde. Breivik, el autor del atentado, aprovechó esa «distracción» para ir a la isla de Utøya – a unos 40 kilómetros de Oslo- donde había una reunión de jóvenes en un campamento de verano.

Disfrazado de agente de policía, Breivik agrupó a los asistentes para contarles lo que estaba ocurriendo en la capital. En ese momento desenfundó su arma y empezó a disparar contra los casi 650 jóvenes.

Fueron casi 60 minutos de horror en la isla de Utøya hasta que la policía pudo capturar al autor de la masacre, quien mató a 69 personas en ese campamento y a otras ocho que murieron en el atentado en Oslo.

El móvil que lo llevó a cometer este atroz crimen fueron sus ideologías supremacistas. Días antes del atentado, Breivik había publicado un manifiesto en internet donde explicaba sus pensamientos nacionalistas, neonazis, antiislamistas y antimarxistas.

Durante los juicios en los que se declaró su condena, se presentó como un militante nacionalista que luchó heroicamente para defender a los «noruegos auténticos» de la «invasión musulmana».

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Breivik no mostró ninguna emoción hacia sus víctimas durante el juicio. Los expertos psiquiatras lo describieron como un narcisista, al punto de querer controlar todo e incluso dar consejos a los jueces.

Otros casos

En agosto de 2019, Philip Manshaus, otro supremacista, disparó contra una mezquita en las afueras de Oslo, antes de ser sometido por la multitud, sin que hubiera heridos graves. Cabe aclarar que las autoridades noruegas también han frustrado varios atentados islamistas.

REDACCIÓN INTERNACIONAL
*Con información de AFP

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