La estrategia con la que Biden quiere frenar alza de precios de la gasolina

El presidente de EE. UU., Joe Biden, presentó este miércoles el plan con el que busca frenar los precios récord de la gasolina en el país. La medida implica suspender los impuestos federales a la gasolina y el diésel durante los meses de julio, agosto y septiembre, cuyos precios se han disparado y molestan a los estadounidenses, a pocos meses de las elecciones legislativas de mitad de mandato.

(Lea también: Lo que dijo el presidente Joe Biden luego de hablar con Gustavo Petro)

La Administración estadounidense culpa principalmente a la invasión de Ucrania de la subida de los precios.

El valor de un galón de gasolina en EE. UU. alcanzó el pasado 11 de junio los cinco dólares, marcando un récord justo cuando el país vive la inflación más elevada en 40 años.

Pero hace un año, en junio de 2021, el precio medio del galón de gasolina se situaba en 3,07 dólares, prácticamente dos dólares por debajo del actual. Además, en 20 de los 50 estados de EE. UU. los precios están por encima de los cinco dólares por galón, especialmente en la costa oeste del país.

El repunte está repercutiendo en la economía nacional, arrastrando el índice de aprobación del presidente, que se ubica por debajo del 40 por ciento.

(Puede interesarle: Estados Unidos ‘renunciará’ al uso y producción de minas antipersona)

Gasolina

Empresas del mundo dejarían de producir carros que funcionan con gasolina

Foto:

iStock

Por eso, el plan de Biden pretende dejar sin efecto de manera temporal el impuesto de 18 centavos por galón de gasolina y el de 24 centavos por galón de diésel que impone el gobierno federal para financiar, entre otros gastos, el mantenimiento de las autopistas.

“Suspendiendo durante 90 días el impuesto federal sobre la gasolina, podemos hacer bajar el precio y aliviar un poco a las familias”, dijo este miércoles el presidente en la Casa Blanca, al pedirle al Congreso que adopte esta medida fiscal.

“Sé que esta suspensión de impuestos no resolverá por sí sola el problema, pero eso dará (…) un poco de aire” a las familias, añadió el mandatario.

Biden también arremetió contra las empresas petroleras, a las que acusó de no refinar suficiente crudo, y les pidió que bajen “ahora mismo” el precio del combustible para los consumidores.

“En las últimas dos semanas, el precio del crudo ha caído más de 10 dólares por barril. Normalmente, esto reduce los precios de la gasolina unos 25 centavos por galón (3,78 litros) y, sin embargo, algunas gasolineras solo los han reducido unos centavos”, lamentó.

Las críticas a la medida

La suspensión de este impuesto federal durante la temporada de viajes de verano boreal costaría unos 10.000 millones de dólares al fondo de infraestructuras de carreteras, pero Biden defendió este miércoles que la fuerte recuperación económica del país tras la crisis provocada por la pandemia permitiría al Gobierno realizar las obras necesarias para mantener las carreteras sin necesitar el dinero proveniente de estos impuestos.

El presidente toma un riesgo político al tratar de suspender impuestos. De hecho, los republicanos no tardaron en calificar la propuesta de un “truco” electoral que, además, solo serviría para aumentar la ya desbocada inflación.

Y Biden ha querido mandar un mensaje a los conservadores, asegurando que el problema de los precios no radica en una falta de producción de crudo estadounidense, sino en que las compañías petroleras del país no refinan suficiente petróleo por el cierre de refinerías durante la pandemia.

Casa Blanca

Casa Blanca. Estados Unidos.

Foto:

Mandel Ngan. AFP

Desde su propio campo político también hay rechazo. La número uno de la mayoría demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, rechazó la semana pasada la idea que, según ella, es “show”.

Algunos expertos también expresaron su escepticismo sobre el efecto de la medida, que no ataca el problema de fondo: una fuerte demanda versus una oferta restringida.

La secretaria de Energía de EE. UU., Jennifer Granholm, se reunirá este jueves con los ejecutivos de varias compañías como Chevron o ExxonMobil para tratar de buscar soluciones a la histórica subida de los precios del combustible.

Al mismo tiempo, el presidente de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, Jerome Powell, reconoció este miércoles ante el Congreso que la elevada inflación “sorprendió” a las autoridades monetarias y advirtió que puede haber “otras sorpresas” para EE. UU.

Powell aseguró que la economía estadounidense es lo suficientemente sólida “para enfrentarse a un endurecimiento monetario” o a un ajuste al alza de las tasas de interés, pero reconoció que un rápido aumento de las tasas podría desencadenar una recesión.

“No es en absoluto el resultado deseado, pero ciertamente es una posibilidad”, respondió ayer Powell durante una audiencia en el Senado.

REDACCIÓN INTERNACIONAL
*Con información de AFP y EFE

Más noticias del mundo

– Lasso abre diálogo con indígenas para salir de la crisis en Ecuador

– La colombiana que llevó a la Nasa primera misión de niñas tripulantes

– Guerra entre Rusia y Ucrania se intensifica con nuevas armas y militares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.