Los países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA) se darán cita este miércoles en Washington para discutir y, probablemente, aprobar una “resolución” sobre Venezuela en la que se declararán preocupados por las denuncias de irregularidades en las elecciones de este domingo y le pedirán al Consejo Nacional Electoral (CNE) que publique los resultados de la votación y realice un recuento total con la veeduría de organismos internacionales independientes.
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“Reconocer la participación sustancial y pacífica del electorado de Venezuela en las elecciones celebradas el 28 de julio de 2024. Instar al Consejo Nacional Electoral de la República Bolivariana de Venezuela a que publique los resultados de la votación presidencial a nivel de cada mesa electoral y a llevar a cabo un recuento integral de votos con la presencia de organizaciones independientes de observación internacional en un espíritu de total transparencia y para verificar el resultado”, dice el documento, conocido por este diario, en su parte resolutiva.
El texto de la resolución, que será discutido durante una reunión extraordinaria del Consejo Permanente, fue propuesto por Ronald Sanders, embajador de Antigua y Barbuda y que actúa como presidente temporal de este órgano.
Luis Almagro.
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El Consejo fue citado este lunes por un grupo de 12 países (Argentina, Canadá, Chile, Costa Rica, Ecuador, Estados Unidos, Guatemala, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay) con el propósito de abordar los resultados del proceso electoral en Venezuela.
Reconocer la participación sustancial y pacífica del electorado de Venezuela en las elecciones celebradas el 28 de julio de 2024. Instar al Consejo Nacional Electoral de la República Bolivariana de Venezuela a que publique los resultados de la votación presidencial a nivel de cada mesa electoral y a llevar a cabo un recuento integral de votos con la presencia de organizaciones independientes de observación internacional en un espíritu de total transparencia y para verificar el resultado
El proyecto de resolución será discutido de manera informal durante una reunión prevista para el medio día (hora de Washington) y luego en el marco del Consejo Permanente, que está previsto para las 3 de la tarde.
Se espera, además, la intervención de los países convocantes al igual de las otras delegaciones interesadas.
Para ser aprobado, la resolución debe obtener como mínimo una mayoría absoluta (18 votos). Pero la idea es que la acojan al menos 23 países (mayoría calificada) o, preferiblemente, de manera unánime.
El proyecto de resolución arranca “notando con preocupación las alegaciones generalizadas e insistentes de irregularidades durante el proceso electoral en la República Bolivariana de Venezuela, culminando en las elecciones celebradas el 28 de julio de 2024”.
Luego añade que el artículo 3 de la Carta Democrática Interamericana establece que “son elementos esenciales de la democracia representativa, entre otros, (…) la celebración de elecciones periódicas, libres, justas y basadas en el sufragio universal y secreto como expresión de la soberanía del pueblo” y reitera que las elecciones fueron el resultado de los acuerdos alcanzados por los partidos políticos de Venezuela en el Proceso de Diálogo Integral e Incremental del Memorando de Entendimiento firmado en la Ciudad de México el 13 de agosto de 2021, así como el Acuerdo Parcial sobre la Promoción de los Derechos Políticos y las Garantías Electorales para Todos firmado en Barbados en octubre de 2023.
Nicolás Maduro, presidente de Venezuela.
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¿Qué pasa si se aprueba la resolución de la OEA sobre Venezuela?
Aún si se aprueba, la resolución carece de “dientes” y constituye, más bien, un elemento de presión diplomática que le suma a lo que ya han pedido otros actores claves como Estados Unidos y la Unión Europea y varios países de la región.
Entre otras cosas porque desde la perspectiva del régimen de Nicolás Maduro, Venezuela renunció hace varios años a su membresía de la OEA y, por lo tanto, no la cobijan sus disposiciones.
La oficina jurídica de la OEA, por el contrario, alega que el retiro nunca se materializó de manera oficial y Venezuela sigue siendo parte del organismo hemisférico. Pese a que tiene un asiento reservado en el Consejo Permanente, este permanece vació desde el 2021 luego de ser ocupado brevemente por un miembro del Gobierno interino de Juan Guaidó.
SERGIO GÓMEZ MASERI
Corresponsal de EL TIEMPO
Washington
