La llamada “Diplomacia Bolivariana de Paz” de la que tanto hablaba Nicolás Maduro, ha experimentado un viraje hacia el pragmatismo geopolítico, orientado a normalizar canales bilaterales, reabrir oficinas consulares y reinsertar al país petrolero en el tablero comercial mundial. El mapa de alianzas de Venezuela operaba bajo un esquema marcadamente polarizado. El desgaste geopolítico que derivó en una parálisis consular con potencias occidentales y socios regionales estratégicos. LEA TAMBIÉN Venezuela anuncia haber retomado el control de sus sedes diplomáticas en Estados Unidos. Foto:@OliverBlanco “Venezuela tiene derecho a mantener relaciones diplomáticas…
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