Los países del Sur exigieron este sábado en la declaración final de la cumbre del G77 y China acabar con los «monopolios tecnológicos» y fomentar la transferencia de tecnología para lograr un «desarrollo científico y tecnológico que beneficie a todos».
La declaración final, 46 artículos en 7 páginas, fue adoptada en el segundo día de la cita de La Habana por este grupo de 134 países, el mayor foro de diálogo y concertación Sur-Sur en el marco de Naciones Unidas.
Los firmantes, en un texto consensuado, subrayan su «profunda preocupación» por los «principales desafíos» del «actual orden económico internacional injusto», «sin que hasta ahora haya una hoja de ruta clara para hacer frente a estos problemas mundiales».
Apuntan que la ciencia, la tecnología y la innovación, el eje de los debates en la cumbre en Cuba, son los «motores de la transformación» económica y los catalizadores para el «pleno disfrute de todos los derechos humanos por todas las personas».
Consideran además que la pandemia «ha exacerbado aún más las marcadas desigualdades en y entre los países y las regiones, con un impacto desproporcionado en los países en desarrollo».
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Cumbre G77+China en La Habana, Cuba.
Eliana Aponte/ Para EL TIEMPO
Por eso, rechazan «los monopolios tecnológicos» que, a su juicio, «obstaculizan el desarrollo tecnológico de los países en desarrollo». En este sentido, abogan por la «ciencia abierta», aunque reconocen la importancia de «los derechos de propiedad intelectual» para la innovación, pero con «flexibilidades».
«Los estados que tienen el monopolio y el dominio en el ámbito de las Tecnologías de la Información y la Comunicación, incluido internet, no deben utilizar los avances en las Tecnologías de la Información y la Comunicación como herramientas de contención y supresión del legítimo desarrollo económico y tecnológico de otros estados», afirma el documento.
También aboga la declaración por «combatir la fuga de cerebros» y fomentar la transferencia de tecnología de los países desarrollados a las naciones en vías de desarrollo, «fundamental para intensificar y acelerar la aplicación de la Agenda 2030».
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Cumbre G77+China en La Habana.
Eliana Aponte/ Para EL TIEMPO
El texto hace especial énfasis en el significado de este proceso en la erradicación de la pobreza «en todas sus formas y dimensiones», en «la esfera de la salud humana» -especialmente tras la pandemia- y la «amenaza urgente» de la crisis climática.
También consideran que sería provechosa para «avanzar hacia patrones de producción y consumo más sostenibles» en sus economías y sociedades, y para la difusión de las tecnologías de la comunicación y la información.
Los estados que tienen el monopolio y el dominio en el ámbito de las Tecnologías no deben utilizar los avances como herramientas de contención
Reclaman asimismo a los países desarrollados que, en base a su «compromiso histórico», aumenten la ayuda al desarrollo y contribuyan también financieramente a la cooperación triangular.
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Consideran una «necesidad urgente» «una reforma integral de la arquitectura financiera internacional» con mayor énfasis en la cooperación y mayor peso decisorio de los países en vías de desarrollo.
En este ámbito, rechazan las «leyes y regulaciones con impacto extraterritorial y las medidas económicas coercitivas», un punto de especial interés para Cuba, que lleva décadas afectada por las sanciones estadounidenses.
La declaración recalca también la «imperiosa necesidad de actuar unidos» y de «fortalecer la unidad y solidaridad» dentro del G77 y China.
Cuba asegura que la cumbre fue exitosa
Al tiempo, el Gobierno de Cuba calificó este sábado de exitosa la cumbre del Grupo de los 77 y China y aseguró que ha sido una «plataforma para el logro de los objetivos de desarrollo sostenible» y un «estímulo para la ampliación de la cooperación Sur-Sur».
El director de Asuntos Multilaterales y Derecho Internacional de la Cancillería cubana, Rodolfo Benítez, aseguró en una rueda de prensa al término de la cumbre que la cita ha sido «muy productiva», con «resultados sumamente positivos».
Los 134 miembros del grupo criticaron la «injusta» estructura financiera internacional, las sanciones contra algunos de sus países y «dejaron muy claro que no se van a quedar de brazos cruzados ante esta injusta situación» que limita sus posibilidades de desarrollo.
Benítez calificó el evento como «necesario, impostergable y muy productivo», a pesar de haberse realizado en medio de las «serias limitaciones financieras por las que atraviesa Cuba» debido a las sanciones de EE. UU.
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Presidente de Cuba, Miguel Díaz Canel y secretario de la ONU, Antonio Guterres
Según los organizadores, en la cumbre participaron 1.300 personas de 116 países y 12 entidades multilaterales, entre ellas 31 jefes de Estado y decenas de ministros, además de más de 500 periodistas.
La cumbre del G77+China de La Habana finaliza este sábado y congregó a presidentes como el argentino Alberto Fernández y el venezolano Nicolás Maduro, además del secretario general de la ONU, António Guterres.
El evento representó, según muchos expertos, un éxito diplomático para La Habana, pero también un enorme reto logístico y económico para la isla, que se encuentra en medio de una profunda crisis multidimensional.
*Con EFE
