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En una entrevista con ITN, Starmer afirmó estar “harto” del impacto que las decisiones de ambos líderes tienen sobre el precio de la energía, señalando directamente sus efectos en los hogares y las empresas británicas.
“Estoy harto de que las familias de todo el país vean cómo suben y bajan sus facturas de energía, y de que las empresas también, debido a las acciones de Putin o Trump en todo el mundo”, sostuvo Starmer, en una declaración poco habitual por su dureza, especialmente hacia Trump, a quien rara vez menciona de forma crítica en público.
Keir Starmer (d.) y el presidente francés, Emmanuel Macron (c.), durante la Conferencia de Múnich. Foto: AFP
Las palabras de Starmer provocaron una rápida reacción desde Moscú. Kiril Dmítriev, enviado especial del Kremlin y director del Fondo Ruso de Inversión Directa, lo acusó de intentar eludir responsabilidades por la política energética británica. “Fracasando en todo, Starmer está, como siempre, intentando desviar la responsabilidad por sus fallidas políticas energéticas. No es un Churchill”, escribió en la red social X.
Pese al cruce de declaraciones, Londres y Washington mantienen canales de coordinación abiertos. De hecho, en la noche de este jueves Starmer sostuvo una conversación telefónica con Trump en la que ambos coincidieron en la necesidad de avanzar hacia un “plan práctico” que permita restablecer el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz.
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Según Downing Street, el primer ministro informó al mandatario estadounidense sobre sus gestiones con líderes del golfo Pérsico y autoridades militares de la región para garantizar la reapertura del paso marítimo. El estrecho, por donde transita una parte significativa del crudo global, se ha convertido en un punto de disputa tras el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Irán.
Ambos líderes coincidieron en que, tras el alto el fuego alcanzado y el acuerdo preliminar para reabrir la ruta, se abre ahora una nueva fase orientada a consolidar una solución de largo plazo.
Tráfico de barcos comerciales en el borde del estrecho de Ormuz antes de la guerra. Foto: AFP
En ese contexto, Starmer defiende que la navegación por Ormuz debe mantenerse “libre de peaje”, en medio de las preocupaciones de que Irán pueda intentar imponer tarifas por el tránsito.
El jefe de Gobierno británico regresará este viernes al Reino Unido tras una gira por Catar, Baréin, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, en la que buscó reforzar alianzas y avanzar en la estabilización de uno de los puntos más sensibles para el suministro energético global.
