¿Por qué el referendo antimafia en Ecuador podría apuntalar la reelección de Daniel Noboa?

En medio de un país semiparalizado, debido a la peor crisis energética que enfrenta en los últimos 30 años y con todo el impacto político de la crisis diplomática con México, hoy 13,6 millones de ecuatorianos acudirán nuevamente a las urnas para pronunciarse sobre un referendo de 11 preguntas planteadas por el presidente, Daniel Noboa, la mayoría relacionadas con reformas para enfrentar la narcoviolencia que azota al país.

​(Lea aquí: Ecuador declara estado de excepción durante 60 días por la grave crisis energética).

La convocatoria, que contiene cinco preguntas de referendo para reformar la Constitución y seis de consulta popular, se celebra a escasos seis meses de la elección presidencial anticipada que llevó al poder a Noboa y a menos de un año de las elecciones generales previstas para el 9 de febrero de 2025. Cabe recordar que el actual mandato de Noboa es de solo 18 meses, pues llegó al poder luego de que Guillermo Lasso decretó la denominada ‘muerte cruzada’ y convocó a un adelanto de elecciones.

Noboa, que incluso coquetea con la reelección, da por descontado el triunfo del Sí, a pesar de que la llegada de los apagones causó nerviosismo en el gobierno, que se vio obligado a decretar la emergencia y racionamientos energéticos de ocho horas diarias en todo el país y el viernes un estado de excepción para prevenir posibles actos de saboteo contra la infraestructura energética del país. 

Un prisionero vota de manera adelantada en el referendo antimafia programado para mañana en el Ecuador.

Foto:EFE

A pesar de las advertencias mediáticas y de sectores especializados que alertaban la crisis en la generación hidroeléctrica y, de que desde el oficialismo se reconoce la prolongada sequía, la falta de mantenimiento a la infraestructura del sistema eléctrico y la presencia de niveles de caudales mínimos, el presidente asegura que no fue alertado de la grave situación y denunció por sabotaje a su ministra de Energía y otros 21 funcionarios. La tesis del gobierno es que están intentado boicotear su consulta.

Según el secretario de Comunicación, Roberto Izurieta, como parte de un sabotaje al sistema eléctrico, se “vació” el embalse Mazar –el segundo más importante del país– e intencionalmente “se abrieron las compuertas para dejar correr el agua”. La aseveración ha sido calificada como una “absurda mentira” y confrontada por técnicos, pues es imposible desfogar millones de metros cúbicos de agua en apenas 12 horas, como se ha insinuado.

“Lo hacen de miserables, la última semana antes de una consulta popular, porque saben que la tenían perdida”, enfatizó Noboa que espera el voto favorable para enrolar a las Fuerzas Armadas en el control de la seguridad interna y de las cárceles, que realiza la Policía, así como viabilizar la extradición de nacionales, temas que ya fueron negados en una consulta similar formulada por su antecesor, Guillermo Lasso.

Lo cierto es que la consulta popular llega en un momento difícil para la nación. En enero, una arremetida de las organizaciones ilegales dejó una veintena de muertos y llevó a Noboa a declarar un conflicto armado interno. Militares se instalaron dentro de las cárceles y desplegaron operativos en las calles para frenar la violencia, que en 2023 dejó una tasa récord de 43 homicidios por cada 100.000 habitantes, según datos oficiales. En 2018 esta cifra fue de seis muertes violentas.

Por esto los ecuatorianos están convocados para dar el Sí o el No al incremento de penas para los delitos de terrorismo, narcotráfico, lavado de activos y sicariato, entre otros, o que las armas incautadas a los delincuentes sean utilizadas por la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas, o que pasen a manos del Estado los bienes de origen ilícito o injustificado.

También se les preguntará hoy a los ecuatorianos si están de acuerdo con que el país reconozca el arbitraje internacional como método para solucionar controversias en materia de inversión, contractuales o comerciales; o si aprueban reformas laborales para permitir el trabajo a plazo fijo y por horas.

El presidente de Ecuador, Daniel Noboa.

Foto:AFP

¿Un plebiscito a su gestión?

Francis Cordero, de la firma Click Report, señaló a EL TIEMPO que, a inicios de abril, un 65,91 por ciento de ecuatorianos había decidido votar por el Sí, aunque según el mismo estudio, el 42 por ciento no conocía el contenido de las preguntas, el 43,42 por ciento solo conocía “algunas” y apenas el 14 por ciento afirmó conocer las 11 interrogantes de la consulta.

La encuestadora Cedatos, en un sondeo realizado entre el 8 y 11 de abril, pronostica que un 55 por ciento de los ecuatorianos votará a favor de endurecer las leyes contra el narcotráfico. Por su parte, la firma Comunicaliza señala que un 43 por ciento de la población apoya, pero que los indecisos alcanzan un 28 por ciento.

Nathaly Pernett, activista y abogada, concuerda que gran parte de los ecuatorianos recién se enteran de que hay una consulta, aunque califica las preguntas como “trascendentes e interesantes” que sin duda se convertirán en “aceptación y arrastre” de la popularidad del presidente. Además de coincidir con ese análisis, Karen Sichel, exasesora jurídica de la Presidencia de Lasso, considera que el resultado servirá a los ecuatorianos para dar su voto para respaldar las acciones que ha ejecutado el Gobierno. “No vamos a votar por 11 preguntas, sino por 12: si queremos que Noboa sea sometido o no a juicio político. Si pierde la consulta, la Revolución Ciudadana (correísmo) lo llamará a juicio político por el secuestro del exvicepresidente Jorge Glas”, advierte.

Según opinión de Ramiro Ávila Santamaría, lo que tenemos es pura propaganda oficial, con el tono de “si no estás de acuerdo con el gobierno eres un conchudo” y bajo la amenaza de que, si decimos No, el gobierno no tendrá herramientas para combatir el crimen organizado”, señaló en su columna.

Otros análisis, como el del politólogo Alfredo Espinosa, considera innecesaria la consulta porque la mayoría de los temas propuestos podían ser tramitados en la Asamblea Nacional y al final, así tengan la aprobación ciudadana, deberán ser sometidos al debate y aprobación legislativa.

En su criterio, la convocatoria evidencia, como objetivos reales, cumplir con una oferta de campaña y usarla como una plataforma política para su reelección.
El catedrático Franklin Ramírez, en diálogo con este diario, coincide en que la consulta no era necesaria y plantea que el riesgo en caso de ganar el Sí, será el refuerzo de la arbitrariedad y la prepotencia del mandatario que, tras haber ganado la presidencia con un discurso no confrontativo, “hoy habla un lenguaje de guerra”.

Un ciudadano ecuatoriano revisa un medidor de luz en Quito.

Foto:EFE

Resalta que el decreto de guerra interna (contra la narcoviolencia) le ha dado mucho poder al mandatario que ahora exhibe “un discurso de odio y confrontación como no se había visto”, y cita como ejemplo el asalto a la embajada de México que, si bien ha recibido la condena internacional, a nivel local se ha justificado bajo el discurso de no permitir la impunidad y evitar la “huida” del exvicepresidente Glas, hombre fuerte de la revolución Ciudadana liderada por el prófugo expresidente Rafael Correa.

Cabe recordar que la detención de Glas fue declarada ilegal y arbitraria por un tribunal de la Corte Nacional de Justicia de Ecuador, que decidió mantenerlo en prisión debido a la pena de ocho años de privación de libertad que no había acabado de cumplir cuando a finales de 2022 salió de la cárcel gracias a una polémica resolución judicial de medidas cautelares. Noboa, entre tanto, afirma que tiene “cero arrepentimientos” por la incursión en la legación, que le costó al país una demanda ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ).

Ramírez insiste que el triunfo oficial en la consulta “reforzará las actitudes despóticas porque cada vez se percibe con mayor claridad que la declaratoria de guerra interna no está funcionando para reducir las grandes cifras de delincuencia e inseguridad y se expresan en problemas relacionados con la recesión económica y la provisión de energía”.

Por su parte, politólogo Santiago Basabe, de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), acota que “hay percepciones de que la crisis diplomática con México no le ha generado efectos negativos (a Noboa dentro del país). Por el contrario, la gente está avalando las decisiones que ha tomado en el tema de seguridad”, dijo a la agencia AFP.

En suma, para varios de los analistas consultados, el referendo es visto como un intento de Noboa para allanar su camino a la reelección.

ANA LUCÍA ROMÁN – PARA EL TIEMPO – QUITO

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