El presidente ruso, Vladímir Putin, aseguró este viernes que ordenará un inmediato alto al fuego tan pronto como Ucrania retire sus tropas de las cuatro regiones anexionadas por Moscú en el este y sur del país, y renuncie a sus planes de ingresar en la Otán.
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«Tan pronto como Kiev anuncie que está dispuesto a esta decisión e inicie una retirada real de las tropas de esas regiones y también comunique oficialmente su renuncia a los planes a ingresar en la Otán, se impartirá inmediatamente de nuestra parte la orden de cesar el fuego y comenzar negociaciones», dijo Putin al dirigirse a la plana mayor del Ministerio de Exteriores, intervención transmitida en directo por la televisión.
Estas declaraciones se dan horas antes de la llamada Cumbre de Paz en Ucrania que se celebrará este fin de semana en Suiza. La cita espera contar con la presencia de representantes de un centenar de países y organizaciones internacionales.
Kiev aspira a conseguir el máximo número de apoyos posibles a su Fórmula de Paz, un documento que exige, entre otras cosas, la retirada completa de Rusia de todos los territorios que ocupa en Ucrania.
Tan pronto como Kiev anuncie que está dispuesto a esta decisión (…) se impartirá inmediatamente de nuestra parte la orden de cesar el fuego y comenzar negociaciones.
Pero este viernes Putin subrayó que «las tropas ucranianas deben retirarse completamente de todo el territorio de las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk, y de las regiones de Jersón y Zaporoyia. Entonces las negociaciones serán posibles».
Precisó que se refiere al territorio administrativo de esas cuatro regiones cuando Ucrania logró la independencia de la URSS en 1991, ya que a día de hoy el Ejército ruso no las controla en su totalidad.
Rescatistas ucranianos trabajan en el lugar del bombardeo de una zona residencial en Járkov, Ucrania.
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El líder ruso también aseguró que Rusia se compromete a garantizar el repliegue «seguro y sin obstáculos» de las unidades militares ucranianas.
Subrayó que Rusia exige una Ucrania «neutral, fuera de bloques y no nuclear», a lo que hay que sumar la desmilitarización y desnazificación del país, dos de los objetivos marcados cuando ordenó el inicio de la campaña militar en febrero de 2022.
«Sin lugar a dudas, deben ser garantizados plenamente los derechos, libertades e intereses de los ciudadanos rusoparlantes de Ucrania; debe reconocerse la nueva realidad territorial; el estatus de Crimea y Sebastopol, y las repúblicas de Donetsk y Lugansk, y las regiones de Jersón y Zaporiyia como entes de la Federación Rusa», añadió.
Putin resaltó que todos estos compromisos deben ser acuñados como acuerdos internacionales, lo que incluiría también «la cancelación de todas las sanciones contra Rusia».
«Considero que Rusia propone una variante que permitirá poner fin realmente a la guerra en Ucrania. Es decir, llamamos a pasar una trágica página de la historia», dijo.
Al mismo tiempo, Putin advirtió que «si Kiev y las capitales occidentales renuncian a esto, como en el pasado, serán al fin y al cabo responsables política y moralmente por la continuación del derramamiento de sangre».
«Evidentemente, la situación sobre el terreno, en el frente de batalla, cambiará y no en favor del régimen de Kiev y las condiciones para el inicio de negociaciones será otras», subrayó.
Putin, quien volvió a denunciar que el ucraniano Volodímir Zelenski, es un presidente «ilegítimo» que está usurpando el poder tras expirar su mandato el pasado 20 de mayo, puso estas condiciones en víspera de la cumbre de la paz de Suiza.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski.
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«Ya podemos adelantar que (en Suiza) todo se reducirá a conversaciones vagas de carácter demagógico y una nueva tanda de acusaciones contra Rusia», aseveró.
La dura respuesta de Ucrania: ‘una completa farsa’
Un consejero de la presidencia ucraniana reaccionó a las afirmaciones de este viernes del presidente ruso y dijo que esas reivindicaciones de Putin son «ofensivas para el sentido común».
«Todo es una completa farsa. Por lo tanto -una vez más- olviden las ilusiones y dejen de tomarse en serio las ‘propuestas de Rusia’ que son ofensivas para el sentido común», escribió Mijaílo Podoliak en redes sociales.
Podoliak escribió que “no hay nuevas propuestas de paz por parte de Rusia. La entidad Putin ha formulado simplemente el ‘paquete estándar del agresor’ que ya hemos escuchado muchas veces”.
“Punto por punto, la ‘propuesta de la Federación Rusia’ consiste en: 1. Cédenos tus territorios. 2. Renuncia a tu soberanía y deja de tener entidad. 3. Renuncia a tu protección (sin membresía ni alianzas)”, escribió Podoliak, que recordó además que Putin espera que se le levanten las sanciones internacionales a cambio de un acuerdo de este tipo.
Un nuevo sistema de seguridad colectiva e indivisible en Eurasia
Putin propuso también este viernes la creación de un nuevo sistema de garantías de seguridad colectiva en Eurasia ante el fracaso del modelo euroatlántico.
«Somos testigos del fracaso de la seguridad euroatlántica. De hecho hay que crearla de nuevo, conformar un nuevo sistema de seguridad en Eurasia», afirmó durante una intervención ante la plana mayor del Ministerio de Exteriores de Rusia.
El mandatario ruso indicó que «la comunidad internacional tuvo una oportunidad única de erigir un sistema de seguridad fiable y justo».
«Para ello no hacía falta mucho: solo se precisaba la simple capacidad de escuchar a todas las partes interesadas y la disposición mutua de tenerlas en cuenta. Nosotros reiteradamente avisamos sobre el curso erróneo que había elegido Occidente», afirmó.
Por ello, consideró que «ha llegado el momento de comenzar un amplio debate de un nuevo sistema de garantías bilaterales y multilaterales de la seguridad colectiva en Eurasia».
El presidente ruso, Vladimir Putin, en el Foro Económico de San Petersburgo.
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«Junto a esto en el futuro hay que aspirar a una retirada paulatina de la presencia militar de las potencias extranjeras de la región euroasiática», dijo en alusión a Estados Unidos.
Putin pidió a sus diplomáticos «activar considerablemente el diálogo entre las organizaciones multilaterales ya activas en Eurasia».
«Se trata ante todo de la Unión Estatal (de Rusia y Bielorrusia), la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC), la Comunidad de Estados Independientes (CEI), la Organización de Cooperación de Shanghái (OSC)», enumeró, al prever la inclusión de otros organismo del sudeste asiático y del Oriente Medio.
Además, expresó su interés de que la ONU se sume a este diálogo, en particular respecto al tema «fundamental y de importancia vital para todos, la creación de un sistema de seguridad indivisible».
Más allá del aspecto militar de la seguridad, indicó que el nuevo sistema deberá atender a temas de «economía, bienestar social, integración y cooperación mutuamente provechosa, la solución de problemas como la erradicación de la pobreza, inequidad, el clima, la ecología, los mecanismos de reacción a pandemias y crisis económicas globales».
«Todo es importante», sentenció.
Al resumir, Putin señaló que se trata de un sistema que permitirá a todos los estados estar seguros de su propia seguridad.
«Entonces podremos acometer de otro modo, realmente constructivo, la solución de los múltiples conflictos que existen hoy en día», concluyó.
El canciller de Rusia, Serguéi Lavrov.
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Junto a esto en el futuro hay que aspirar a una retirada paulatina de la presencia militar de las potencias extranjeras de la región euroasiática.
Por su parte, el jefe de la diplomacia rusa, Serguéi Lavrov, señaló que la propuesta hecha hoy por Putin «naturalmente presupone también una puerta abierta a Europa».
«Si esta gran asociación euroasiática se concentra en la creación de cadenas económicas, de transporte, financieras, independientes de los dictados de Estados Unidos y sus satélites, entonces sentará las bases sociales y económicas, materiales, para el sistema de seguridad que queremos conformar, abierto para todos los países sin excepción», dijo.
Rusia acusó en diciembre de 2021 a Occidente de garantizar su seguridad a expensas de otros países y exigió la retirada de la Otán del este de Europa, la negativa a incluir a Ucrania y Georgia en la Alianza Atlántica e iniciar negociaciones para crear un sistema de seguridad indivisible.
La negativa de Occidente de acceder a estos términos, que calificó de ultimátum de Rusia, fue usada por Moscú para el inicio de la guerra en Ucrania.
(*) Con información de EFE y AFP
