El secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, llegó en la noche de este martes a Brasil para su primera visita oficial al gigante suramericano, en plena crisis diplomática entre el Gobierno del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y el del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.
Blinken se reunió en privado este miércoles con Lula en Brasilia y luego partió hacia Río de Janeiro para la reunión de ministros de Exteriores del G20, donde coincidirá con el titular ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov.
La reunión, en el palacio presidencial de Planalto, en Brasilia, duró más de una hora. La prensa tuvo acceso brevemente al encuentro, donde Blinken y Lula, sentados alrededor de una mesa, conversaban sobre el proceso de primarias y las elecciones presidenciales del próximo noviembre en Estados Unidos.
El jefe de la diplomacia estadounidense explicó al mandatario brasileño que «queda un largo camino por delante», que su país está «polarizado» y que el resultado de las elecciones, en las que el actual presidente, Joe Biden, busca su reelección, se decidirá en un puñado de estados, entre ellos Míchigan y Wisconsin.
Otro de los temas a tratar con el presidente brasileño fue la guerra de Gaza, después de que Israel declaró a Lula ‘persona non grata’ en el país por haber comparado la ofensiva israelí en el enclave palestino con el Holocausto.
El domingo, el presidente brasileño acusó a Israel de cometer un «genocidio» contra los palestinos de la Franja de Gaza y comparó la ofensiva israelí con el exterminio de los judíos por los nazis. «Lo que está ocurriendo en la Franja de Gaza con el pueblo palestino no ha ocurrido en ningún otro momento de la historia. En realidad, ha ocurrido: cuando Hitler decidió matar a los judíos», dijo Lula.
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El Gobierno brasileño calificó este martes de «indignante» e «inaceptable» la posición adoptada por el Gobierno de Netanyahu. Por su parte, Estados Unidos, firme aliado de Israel, expresó su desacuerdo con la comparación que hizo Lula.

El secretario de Estado de Estados Unidos Antony Blinken, a su llegada a la Base Aérea Militar en Brasilia (Brasil).
En el encuentro, el secretario de Estado de EE. UU. trasladó a Lula su rechazo a la comparación que el mandatario brasileño hizo entre la ofensiva israelí de Gaza y el Holocausto.
Blinken y Lula tuvieron una conversación sobre la situación de Gaza «amplia» y «franca», explicaron las fuentes del Gobierno de Estados Unidos. Sobre el conflicto en Oriente Medio, la Presidencia brasileña señaló, en una nota oficial, que Lula y Blinken «coincidieron en la necesidad de la creación de un Estado palestino».
Según fuentes estadounidenses, ambos políticos discreparon también sobre Ucrania, dado que el mandatario brasileño habló de buscar una solución «diplomática» al conflicto, pero Blinken opinó que no se dan las «condiciones» para ello y subrayó el firme apoyo de Estados Unidos a Kiev.
Sobre ese punto, el comunicado oficial de Brasil dice que Lula «reafirmó su deseo por la paz y el fin de los conflictos en Ucrania y la Franja de Gaza».

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken.
En su reunión, Lula y Blinken también se abordó la situación venezolana tras haberse confirmado la inhabilitación de la candidata presidencial opositora María Corina Machado y después de que el Gobierno de Nicolás Maduro expulsó del país a la oficina de derechos humanos de la ONU.
Washington está satisfecho con la mediación de Brasil en el conflicto territorial del Esequibo (Guyana) y quiere que Lula utilice ahora su influencia sobre Maduro para salvar los acuerdos de Barbados entre el chavismo y la oposición, que establecieron un camino para unas elecciones democráticas este año en Venezuela.
En el encuentro, Lula reiteró su invitación para que Biden visite Brasil, un viaje complicado por ser este año electoral en Estados Unidos.
Es la primera visita de Blinken como secretario de Estado a Brasil, principal economía y el país más poblado de América Latina. Las relaciones entre Estados Unidos y Brasil han mejorado desde el regreso al poder de Lula en 2023, que sucedió al presidente de derecha Jair Bolsonaro, cercano al republicano Donald Trump.
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El presidente izquierdista, de 78 años, ya ha viajado a Washington para reunirse con su homólogo, el demócrata Joe Biden. Los dos líderes comparten metas sobre la lucha contra el calentamiento global, la defensa de los derechos de los trabajadores y los valores democráticos, pero hay muchos otros temas que los separan.
Lula, por ejemplo, ha criticado el apoyo estadounidense a Ucrania y ha mostrado sintonía con la Rusia de Vladimir Putin.

La visita de Blinken se da en medio de las tensiones entre Luiz Inácio Lula da Silva y Benjamín Netanyahu.
Archivo particular
Lula se opone a la política de aislamiento de Rusia adoptada por Washington desde la invasión de Ucrania en febrero de 2022, por considerar que el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, y las potencias occidentales comparten la responsabilidad de la guerra.
La otra manzana de la discordia es Venezuela: el presidente Lula ha guardado silencio, a diferencia de los estadounidenses, ante los obstáculos para que algunos candidatos opositores al mandatario Nicolás Maduro se presenten a las elecciones previstas en el segundo semestre del año.
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Brasil tiene importantes lazos y conexiones con las autoridades de Maduro y es capaz de hacerles llegar mensajes claves
Brasil tiene «importantes lazos y conexiones con las autoridades de Maduro y es capaz de hacerles llegar mensajes claves», declaró el viernes el jefe de la diplomacia estadounidense para América Latina, Brian Nichols.
También se espera que Blinken hable con algunos países sobre el apoyo a Haití, inmerso en una grave crisis humanitaria y de seguridad, en un momento en el que la comunidad internacional tiene dificultades para constituir una fuerza policial multinacional bajo los auspicios de Kenia.
Para Bruna Santos, directora del Instituto brasileño del Wilson Center, la administración Biden ha comprendido, tras un año de mandato de Lula, que «pueden ser buenos amigos, aliados a veces», pero no siempre.
Los brasileños estiman que el gobierno de Biden tiene poco interés en América Latina, añade. «Hay una sensación de que esta relación no está a la altura de su potencial».

Joe Biden durante su reunión con Lula en 2023.
EFE/EPA/MICHAEL
Lo cierto es que todos los ojos estarán puestos en la reunión de ministros de Exteriores del G20 el miércoles y jueves en Río de Janeiro, donde coincidirán Blinken y Lavrov por primera vez desde la muerte en prisión del opositor ruso Alexéi Navalny.
Todavía no está confirmado si ambos se verán brevemente en privado como lo hicieron en la reunión ministerial del G20 del año pasado en la India.
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El encuentro de ministros servirá para preparar la cumbre de líderes del G20 que Río albergará el próximo noviembre y a la que podría asistir Biden, aunque persisten dudas porque la cita tendrá lugar poco después de las elecciones estadounidenses.
Lula ha invitado a Putin a la cumbre. El mismo jueves, Blinken dejará Brasil y volará a Buenos Aires para reunirse el viernes con el nuevo presidente argentino, Javier Milei.
*Con AFP y EFE
