En medio de señalamientos de «traición» entre el chavismo, la cabeza del régimen tras el derrocamiento de Nicolás Maduro, Delcy Rodríguez, ha comenzado a mover piezas estratégicas para salvaguardar el control de Venezuela.
Según analistas, no se trata solo de llenar vacantes, sino de la consolidación del poder a través de perfiles de absoluta lealtad y eficacia técnica, mientras que nombres históricos dentro del chavismo comienzan a perder terreno.
De momento, la estructura central de Rodríguez se mantiene sólida con figuras que han demostrado ser su «mano derecha»: su hermano, Jorge Rodríguez, se ratificó como presidente del poder Legislativo; Vladimir Padrino López sigue como ministro de Defensa; y Diosdado Cabello, como ministro del Interior.
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Sin embargo, Rodríguez designó al general Gustavo González López como nuevo Comandante de la Guardia de Honor Presidencial en sustitución del Mayor General Javier Marcano Tábata.
González López también asumió el mando de la Director de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) en sustitución del mayor general Iván Rafael Hernández Dala, figura clave en la inteligencia militar y quien era muy cercano de Maduro.
Gustavo González López enfrenta denuncias por tortura, desapariciones forzadas y ejecuciones policiales
Delcy Rodríguez en su juramentación. Foto:AFP
En esta nueva configuración, González López juega un papel clave. En especial, si se tiene en cuenta que es un hombre de la más entera confianza de Cabello y quien en el pasado estuvo frente a la cartera de Interior, así como del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin), la policía política del régimen y la gerencia de Petróleos de Venezuela.
Mientras estuvo al frente del Sebin, ese organismo policial sumó un amplio prontuario de graves violaciones a los derechos humanos.
Las denuncias por tortura, tratos crueles, ejecuciones policiales, y desapariciones reposan en la Defensoría del Pueblo, la Fiscalía y organizaciones de derechos humanos.
Asimismo, cuando ocupó el cargo de ministro del Interior y simultáneamente director del Sebin, más de 300 familias pobres sufrieron la demolición de sus viviendas y más de mil familias humildes fueron lanzadas a la calle.
En todo caso, Cabello se asegura un mayor control al tener a un hombre de su confianza en un puesto clave.
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Los interrogantes que deja la salida de Tábata de la contrainteligencia en Venezuela
Marco Tábata Foto:Cortesía
Ante esta designación, Rodríguez expresó su reconocimiento al Mayor General Javier Marcano Tábata “por la entrega y lealtad demostrados durante el ejercicio de sus funciones, destacando su compromiso con la seguridad de la Nación y la estabilidad institucional”, se lee en un mensaje enviado por telegram por la cuenta del ministro de Comunicación, Freddy Ñáñez.
Sin embargo, la sustitución de Tábata abre muchos interrogantes, pues, en teoría, era el encargado de buena parte de la seguridad de Maduro.
Además, la noche del lunes, cuando se registró un tiroteo a las cercanías de Miraflores, Tábata seguía al frente de la Guardia de Honor, una suma de errores que le habrían costado el cargo.
“Estas designaciones forman parte de la dinámica de fortalecimiento y continuidad institucional, orientada a garantizar la paz, la seguridad del pueblo y la plena vigencia de la Constitución de la República”, fue el mensaje del ministro Ñáñez en Telegram.
El entorno político comenta con fuerza que la purga o renovación no ha terminado. Varios funcionarios se encuentran bajo la lupa. Además del ala militar, se mantiene en vigilancia a directivos del sector eléctrico; figuras vinculadas a la «vieja guardia”, gestión de empresas básicas.
«Delcy Rodríguez no solo busca lealtad política, busca ejecutores. Quien no se adapte al esquema de ‘cifras y resultados inmediatos’ queda fuera del juego», señala una fuente cercana al Palacio de Miraflores.
Este movimiento de piezas sugiere que Rodríguez está preparando el terreno para una etapa de mayor control administrativo.
REDACCIÓN EL TIEMPO
