Rusia asegura haber detenido contraofensiva ucraniana: ¿qué viene en la guerra en 2024?

El ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigú, dio este martes por abortada la contraofensiva ucraniana que comenzó a principios de junio de este año y aseguró que el Ejército ruso avanza en todos los sectores del frente.

«Los principales esfuerzos en el año que concluye se concentraron en lograr los objetivos de la operación especial militar. El más importante fue el de abortar la
contraofensiva tan anunciada por Ucrania y sus aliados de la Otán.
La misión fue cumplida con éxito», afirmó en una reunión con la plana mayor del Ejército ruso.

Según Shoigú, «esto se debió a varios factores determinantes: la creación de un sistema eficaz de fortificaciones, la alta capacidad combativa de todas las unidades, la fiabilidad y efectividad del equipamiento bélico ruso».

«Y sobre todo, a las acciones hábiles y decididas de los defensores de la patria, que garantizan abnegadamente la seguridad del país y sus ciudadanos», añadió.

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El ministro resaltó que «los esfuerzos conjuntos en la retaguardia y en el frente ayudaron hoy a nuestras tropas a tomar la iniciativa en la línea de enfrentamientos con el enemigo».

«El Ejército ruso ocupa constantemente posiciones cada vez más ventajosas y amplía el control de nuevos territorios en todos los sectores del frente», aseveró, al señalar que Rusia «avanza consecuentemente hacia el logro de los objetivos declarados de la operación especial militar» en Ucrania.

Ucrania

Médicos de combate ucranianos.

Después de muchos meses de espera, tanto en Kiev como en Occidente, el Ejército ucraniano lanzó el 4 de junio la esperada contraofensiva en el frente sur con la vista puesta en el mar de Azov.

La operación tenía el objetivo de empujar las fuerzas rusas al sur y cortar el puente terrestre que une Rusia a la península de Crimea, anexionada en 2014.

Pero era demasiado tarde como se demostró después, ya que la demora en el arranque de la contraofensiva le dio tiempo a las tropas rusas de preparar una línea de defensa casi impenetrable compuesta por fortificaciones e intransitables campos de minas.

Los ucranianos lograron tomar algunas valiosas localidades y unos 500 kilómetros cuadrados de territorio, pero perdieron muchos hombres y equipos occidentales en el camino y nunca tuvieron a tiro de cañón Melitópol, principal bastión enemigo en la región de Zaporiyia. 

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Desde hace dos meses, además, las fuerzas rusas intensificaron considerablemente sus acciones en diversos sectores del frente, especialmente en la región de Donetsk, donde intentan cercar la localidad de Avdivka y tomaron la víspera Márinka, ambos importantes bastiones ucranianos cercanos a la capital regional.

También han logrado avances discretos en la región de Járkiv, en un intento de acercarse a Kúpiansk, ciudad de la que las fuerzas rusas se vieron obligadas a retirarse en septiembre de 2022.

Ucrania

Bombardeo en Donetsk, Ucrania.

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, atribuye el fracaso de la contraofensiva estival a la falta de municiones y de superioridad aérea. Dos carencias que siguen acusando las fuerzas ucranianas, cuando lo que se dibuja es una guerra de desgaste, con las fuerzas rusas de nuevo tomando la iniciativa en algunos puntos.

«Necesitamos apoyo, porque sencillamente no tenemos municiones», dijo el mandatario ucraniano, que no quiso decir más sobre los planes de su ejército para 2024.

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Necesitamos apoyo, porque sencillamente no tenemos municiones

El presidente ruso, Vladimir Putin, al contrario, se felicitó de que sus tropas estén «mejorando sus posiciones en casi toda la línea de contacto». El líder ruso admitió que los ucranianos lograron establecer una cabeza de puente en la orilla sur del río Dniéper, pero afirmó que las tropas de Kiev estaban siendo «exterminadas» en esa zona bajo el fuego de la artillería rusa.

Putin, cuya reelección en marzo se da por descontada, apuesta también por la erosión del apoyo occidental a Ucrania, una cuestión que está suscitando divisiones en Europa y Estados Unidos.

Según dijo, este apoyo político, diplomático, económico y militar «podría terminar», y de hecho «parece que se está acabando poco a poco». Zelenski dijo sin embargo confiar en que la ayuda siga llegando, y sobre todo que Estados Unidos «no traicione» a Kiev.

¿Qué se puede esperar de la guerra en 2024?

En 2024, Ucrania se enfrenta en primer lugar a una evidente falta de soldados en el frente (de más de mil kilómetros), por lo que el presidente Zelenski mencionó recientemente un plan del ejército que propone movilizar «entre 450.000 y 500.000 personas más» en 2024.

Este martes, de hecho, el Gobierno de Ucrania envió al Parlamento un proyecto de ley para mejorar la movilización militar, un texto en el que se prevé rebajar la edad de reclutamiento de 27 a 25 años y medidas para evasores militares.

En la nota explicativa del proyecto de ley publicado por el medio Hromadske se introduce además el entrenamiento militar básico para todos los ciudadanos de 18 a 25 años durante un máximo de tres meses. Asimismo, se establece el servicio militar básico opcional hasta los 25 años para quienes no hayan completado el entrenamiento básico. 

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Para paliar la falta de municiones en 2024, además, Zelenski dijo que el objetivo es producir «un millón de drones el año próximo».

Para Rusia, al contrario, «no es necesaria» una nueva movilización tras la efectuada en septiembre de 2022, muy impopular. Según dijo Putin, el país logró reclutar a 486.000 voluntarios para engrosar las filas del ejército en 2023, un esfuerzo que continuará.

También prometió seguir reforzando las capacidades militares del ejército, en una Rusia cuya economía está concentrada en el esfuerzo de la guerra y podría haber recibido grandes cantidades de municiones de Corea del Norte.

Zelenski

El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, durante una rueda de prensa en Kiev.

Sobre el terreno, la paz se ve cada vez más lejana. Putin reiteró que la paz sólo será posible cuando Moscú haya logrado sus objetivos, es decir, «la desnazificación de Ucrania, su desmilitarización y su estatus de neutralidad».

Según él, Moscú y Kiev habían «acordado» esos criterios en unas primeras negociaciones en Estambul al inicio del conflicto, unas conversaciones que luego fueron abandonadas. «Hay otras posibilidades: o bien llegamos a un acuerdo, o bien resolvemos el problema por la fuerza. Es lo que intentaremos hacer», dijo Putin.

Zelenski, por su parte, insistió en que el objetivo de Kiev es recuperar el control de todos los territorios ocupados por Rusia en el este y el sur del país, incluyendo Crimea, anexionada en 2014 por Moscú. «La estrategia no puede cambiar», aseveró.

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También descartó toda negociación con Moscú. «A día de hoy, no es pertinente. No veo que Rusia lo esté pidiendo, ni lo veo en sus actos. Y en la retórica, sólo veo insolencia», señaló.

En tono firme, Putin ya ha prometido la «victoria» a sus compatriotas. Según él, Rusia ha acumulado bastante «margen de seguridad» para «avanzar». Mientras Zelenski pide a los ucranianos no perder su «resiliencia», mientras reconoce que no sabe si la guerra terminará en 2024: «Pienso que nadie conoce la respuesta».

*Con EFE

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