Italia despide a Silvio Berlusconi, ex primer ministro que marcó la política del país

Silvio Berlusconi, tres veces primer ministro de Italia, magnate de los medios de comunicación y salpicado por una lluvia de escándalos, falleció este lunes a los 86 años en el hospital San Raffaele de Milán a causa de una leucemia.

Apodado “el inmortal” por su longevidad en política, el senador y empresario había ingresado el viernes en el hospital y, según la prensa italiana, había dejado de responder a su tratamiento contra el cáncer.

Tras su fallecimiento, algunos seguidores se congregaron a las puertas del hospital con mensajes de recuerdo y banderas de Italia y de su partido, Forza Italia. Otros admiradores dejaron flores a las puertas de su mansión.

«Es inmortal, siempre estará junto a nosotros», afirmó a AFP Carla Ballarini, de 75 años, que acudió al hospital San Raffaele poco después del anuncio de la muerte del ex primer ministro. «Siempre lo admiré, al igual que toda nuestra familia. Por su generosidad, su amabilidad y todo lo que hizo por nosotros», explicó la jubilada.

En Roma, la ciudad en la que desarrolló su histórica etapa política, la bandera italiana lucía el lunes a media asta en el Senado, donde ocupaba un escaño desde las pasadas elecciones de octubre de 2022.

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El féretro de Berlusconi ya fue trasladado a a su residencia en Villa San Marino.

El magnate será despedido este miércoles en unos funerales de Estado que tendrán lugar en la catedral de Milán, tras una capilla ardiente de dos días en su mansión que se mantendrá estrictamente privada por razones de orden público. Ese día será declarado de luto nacional.

El funeral tendrá lugar en el «Duomo» o catedral de su ciudad natal a las 15:00 horas locales del miércoles en presencia de autoridades de la vida política, social y económica del país, encabezadas por el jefe del Estado, Sergio Mattarella.

Las exequias estarán presididas por el arzobispo de Milán, monseñor Mario Delphini. Además, se instalarán pantallas gigantes en la plaza del «Duomo» para que la gente pueda seguir en directo el funeral a través de una señal de televisión que producirá Mediaset, el conglomerado mediático del magnate, informaron medios locales.

Por el momento, las autoridades no han definido el aforo máximo que se prevé admitir en el templo, cuya capacidad máxima es de unas 5.000 personas.

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Cientos de personas dejaron fotos, banderas y fotos al frente de la mansión de Berlusconi.

El legado de Berlusconi

Amado y odiado con la misma intensidad, Berlusconi hizo historia al liderar uno de los gobiernos más largos de la posguerra. Su muerte sella el final de una época en Italia, pues el líder fallecido cambió la manera de hacer política, pero también dejó su huella en el mundo empresarial, de la comunicación y del deporte, durante las más de cinco décadas en las que protagonizó la vida pública del país.

Nacido el 29 de septiembre de 1936, hijo de un empleado de banco, animador de cruceros en su juventud y graduado en derecho, Berlusconi consolidó su inmensa riqueza en la década de los 80 al construir un imperio televisivo. Según Forbes, figuraba entre los más ricos de Italia, con una fortuna de 6.400 millones de euros.

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Con sus canales privados de televisión, salpicados de programas con bellas mujeres casi desnudas, conquistó al gran público. Con el holding Fininvest, que contaba con tres canales de televisión, varios periódicos además de la editorial Mondadori, acumuló más poder y su imperio se extendió a nivel internacional. También amasó millones con el sector inmobiliario y financiero.

Su vida dio un giro en 1994 al concurrir a las elecciones generales al frente de la derecha y hacerse con el triunfo al presentarse como el dique de contención contra el comunismo y al prometer liderar el país como había gestionado sus empresas.

Según Berlusconi, se enfrentó a más de 100 investigaciones y juicios relacionados con fraude fiscal.

Fue un incombustible animal político que aprovechó el vacío dejado por la desaparición de la Democracia Cristiana y que se impuso con un estilo de triunfador “hecho a sí mismo”.

Su ascenso al poder en aquel año marcó así el inicio de tres gobiernos (1994-1995, 2001-2006 y 2008-2011), un mandato sin precedentes en un país lleno de gobiernos de puertas giratorias.

El político logró la instauración de un protagonismo indiscutible a nivel nacional e internacional. Pero se vio obligado a renunciar al cargo en noviembre de 2011, desacreditado por una crisis económica.

En el ámbito judicial, su vida estuvo salpicada de polémicas. Según sus propias cuentas, se enfrentó a más de 100 investigaciones y juicios relacionados con fraude fiscal, sobornos y relaciones sexuales ilegales.

Su escándalo más sonado fue el llamado “caso Ruby”, apodo de la joven marroquí con la que Berlusconi supuestamente mantuvo relaciones sexuales cuando ella era menor de edad durante unas controvertidas fiestas eróticas en su casa. Luego fue absuelto del delito de prostitución de menores.

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También se lo acusó de haber negociado con la mafia siciliana en los 90. Casi todos los juicios en su contra terminaron con absoluciones o prescripciones. Pero el 1.° de agosto de 2013 llegó su primera y única condena definitiva, la del «Caso Mediaset», acusado de fraude fiscal y que le valió la pena en firme de un año de cárcel que cumplió con trabajos para la comunidad en un geriátrico.

Pero también supuso uno de los momentos más funestos de su vida: su expulsión del Senado y la renuncia al título de «Cavaliere».

Su fallecimiento hace temblar su imperio económico, que tendrá que repartirse entre sus cinco hijos, pero también a su partido Forza Italia, que queda huérfano de su máximo líder y no tiene un claro heredero.

Berlusconi mantuvo las riendas del partido que fundó en 1993 -un movimiento que dinamitó la política de ese país y sembró las bases de los partidos modernos de Italia-, mientras todos los posibles herederos han ido desapareciendo incapaces de igualar el carisma del empresario.

Casi todos los juicios en su contra terminaron con absoluciones o prescripciones.

Líderes del mundo lo despiden

Este lunes, tanto rivales como aliados quisieron recordar su faceta “histórica”. El jefe del Estado, Sergio Mattarella, lamentó con “profunda tristeza” la muerte de “un gran líder político”.

Por su parte, la primera ministra Giorgia Meloni aseguró que Berlusconi era “uno de los hombres más influyentes de la historia de Italia” y dijo que «era sobre todo un luchador, un hombre que nunca tuvo miedo a defender sus convicciones, con coraje y determinación».

Dirigentes de todo el mundo también le rindieron homenaje a una de las figuras más turbulentas de la historia de Italia.

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Silvio era una persona querida, un verdadero amigo

«Para mí, Silvio era una persona querida, un verdadero amigo», declaró el presidente ruso, Vladimir Putin, en un telegrama de condolencias dirigido al presidente italiano Sergio Mattarella.

El jefe del Kremlin dijo que siempre admiró la «sabiduría», la «energía vital increíble» y el «sentido del humor» de este «verdadero patriota» que «aportó una contribución personal inestimable» en el desarrollo de la relación ruso-italiana.

Desde el hospital Gemelli de Roma, donde se encuentra ingresado tras una operación abdominal, el papa Francisco elogió el «temperamento enérgico» del exjefe de gobierno y expresó su «apoyo» a la familia del político y empresario italiano.

El expresidente estadounidense Barack Obama, el ex primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, y el expresidente ruso, Dmitry Medvedev.

«Descansa en paz, amigo», escribió el primer ministro nacionalista húngaro, Viktor Orbán, en leyenda de una foto que publicó en Twitter de él junto a
Berlusconi.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, compartió su «tristeza» por el fallecimiento del magnate, quien «dirigió Italia en un momento de transición política» y expresó sus «condolencias a su familia y al pueblo italiano».

REDACCIÓN INTERNACIONAL
EL TIEMPO

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