La lucha de Ucrania para repeler la invasión rusa está lastrada por la falta de misiles de largo alcance y de proyectiles de artillería, afirmó este sábado su presidente, Volodimir Zelenski, en la Conferencia de Seguridad de Múnich, donde pidió más armamento.
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El llamado de Zelenski en la Conferencia de Seguridad de Múnich, en la que participan dirigentes y jefes de defensa, se produce en un momento crítico, después de que en la madrugada Ucrania anunciara que sus tropas se vieron obligadas a retirarse de la ciudad de Avdiivka, en la línea del frente, para evitar ser cercadas.
La retirada de esta posición, símbolo de la resistencia ucraniana que soportó durante meses a una feroz ofensiva de las tropas rusas, ilustra la escasez de armamento a la que están confrontadas las fuerzas de Kiev, afirmó Zelenski.
«Los ucranianos hemos demostrado que podemos obligar a Rusia a retroceder», afirmó el mandatario, y añadió que las acciones de su ejército «están limitadas únicamente por la capacidad y la longitud del alcance de nuestra fuerza».
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«La situación de Avdiivka lo demuestra», insistió. «Mantener a Ucrania en un déficit artificial de armas, en particular de artillería y de capacidades de largo alcance, permite a [el presidente ruso, Vladimir] Putin adaptarse a la intensidad actual de la guerra», apuntó.

Conferencia de Seguridad en Alemania.
Ucrania enfrenta una creciente presión por la escasez de municiones y la Unión Europea admitió que sólo podrá entregar la mitad del millón de proyectiles de artillería que prometió enviar a las fuerzas de Kiev antes de marzo.
Además, el futuro a largo plazo de los miles de millones de dólares en ayuda de las potencias occidentales está en suspenso desde que la entrega de un nuevo paquete de 60.000 millones de dólares que Estados Unidos prometió está bloqueado por una pugna entre demócratas y republicanos en el Congreso en Washington.
La vicepresidenta estadounidense, Kamala Harris, quiso disipar los temores sobre la determinación de su país de ayudar a Ucrania y, tras reunirse con Zelenski, afirmó que Estados Unidos no permitiría que los roces políticos se interpusieran.
«No podemos apostar a juegos políticos. La política no tiene ningún papel que desempeñar en lo que está en juego», declaró Harris.
La campaña electoral de cara a las presidenciales de este año en Estados Unidos, que podrían hacer que el republicano Donald Trump regrese a la Casa Blanca, atizó las preocupaciones sobre el futuro de la ayuda estadounidense para Ucrania y sobre los compromisos de Washington con la OTAN.
El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, pidió el sábado a Estados Unidos que cumpla «lo prometido» a Ucrania y recalcó que esta ayuda «es vital y urgente».
AFP
