Se mudaron de Texas a este país de Latinoamérica y dicen por qué les cambió la vida

Tomar la decisión de vivir en otro país no es algo sencillo. Sin embargo, en ocasiones, la vida misma te obliga a considerar esa opción. Esta es la historia de Kema Ward-Hopper y su familia, quienes, luego de una serie de difíciles acontecimientos personales tuvieron que renunciar a su vida en Texas para mudarse a lo que consideran un paraíso latinoamericano.

Kema y su esposo Nicholas Hopper han compartido con diversos medios su historia y qué fue lo que los llevó a mudarse a Costa Rica, a una de las llamadas zonas azules; es decir, en donde se tiene registrado que la población vive más en comparación con el promedio.

Según relató la pareja, su primer contacto con Costa Rica fue porque decidieron casarse ahí. Desafortunadamente, meses antes de su boda, en 2016, Kema fue diagnosticada con cáncer de mama. Tuvo que empezar su tratamiento de inmediato y, relató, no se sentía realmente ella durante su enlace matrimonial.

Aunque no fue la mejor experiencia, llamó su atención que mientras estuvo en Costa Rica se sintió mucho mejor, con más energía. Sin embargo, cuando volvieron a Houston, Texas, a los pocos días comenzó a sentirse nuevamente mal. «Fue el primer indicador de que había algo especial en Costa Rica «, dijo al medio CNN.

Kema se sometió a una mastectomía y luego a una operación de reconstrucción, intentaba volver a la normalidad cuando, en 2017, el huracán Harvey destruyó su casa en Houston. Ese fue el momento en el que se dieron cuenta de que en realidad nada los detenía en Estados Unidos y que podían iniciar una nueva vida.

Aunque inicialmente consideraron otros destinos como Ghana, Suecia y México, finalmente se decidieron por Costa Rica, pues les había presionado su sistema sanitario, educativo y su protección al medio ambiente. De hecho, desde que habían ido para su boda y luna de miel tenían el deseo de regresar y ese parecía ser el momento correcto.

En 2018 finalmente decidieron mudarse a su nuevo hogar en el país latinoamericano, específicamente a Pueblo Nuevo, considerado una de las zonas azules del mundo. Aunque tuvieron que adaptarse a vivir rodeados de la naturaleza, se sintieron bienvenidos y felices. No obstante, dado que únicamente tenían un visado de turista, solamente podía permanecer noventa días en el país y debían regresar a Estados Unidos.

En agosto de 2019 Kema se enteró de que estaba embarazada de su segundo hijo. Pese a que no era algo que estuviera en sus planes, en 2020 le dio la bienvenida a Nicolai. Para entonces, debido a la pandemia de Covid-19, tenían el permiso para permanecer en Costa Rica con sus visas de turistas, lo cual agradeció pues, afirma, su experiencia de dar a luz fue maravillosa.

Tiempo después se mudaron a una casa más grande y el matrimonio, al lado de sus dos hijos, asegura que nunca habían sido tan felices pues, además, se sienten más saludables y con energía lo que atribuyen a un mayor acceso a fruta fresca, verduras y alimentos integrales. 

La pareja se casó en Costa Rica y se enamoró del país.

Foto:Instagram @yogima_of2

Costa Rica les dio la bienvenida y ahora gozan de una mejor vida

Si bien la familia señala que hubo algunos retos y aseguran que su primer año fue una larga experiencia de aprendizaje, dicen que se sintieron felices, sobre todo cuando se dieron cuenta del fuerte sentido de comunidad.

Han notado que en Costa Rica la familia es lo primero, aman a los niños y las generaciones mayores cuidan de las más jóvenes porque están en buena forma debido a que tienen un ritmo de vida más relajado, caminan la mayor parte del tiempo y se alimentan mejor.

A pesar de que el idioma sí ha sido una de las barreras, Kema ya hablaba español antes de mudarse y su hija también conocía algo del idioma, lo que los ayudó a adaptarse más fácilmente. De hecho, aceptan que si no hubieran podido comunicarse probablemente no habrían podido lograr todo lo que hicieron.

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