Entre bingos y suerte, así se vive la nueva crisis para conseguir gasolina en Venezuela

Aún no están claras las nuevas razones del desabastecimiento de combustible en Venezuela, solo que hay algunos inconvenientes en el Complejo Refinador Paraguaná (CRP), en el centro occidente del país. Las colas ya se ven no solo en los estados fronterizos y otras regiones, sino que se evidencian en Caracas.

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El CRP es el encargado de la refinación de una parte de la gasolina que llega al país. La magnitud de lo que sucede es tal, que algunas gobernaciones, como la de Mérida, optó por rifar los turnos para poder surtir los vehículos. Es decir, a través de un bingo, cada conductor sabe qué día de la semana puede ir a la estación según su número de placa.

Este bingo es transmitido por el mismo gobernador Jheyson Guzmán, quien grita “salió el 7” o cualquier otro número. Estos son los últimos dígitos de la placa del vehículo y así se organiza el día para cada conductor. 

Los golpes, peleas y las interminables horas comienzan a revelar otra vez la inestabilidad en cuanto al suministro y, según medios locales, la idea del Ejecutivo es continuar con el proceso de dolarización del litro de gasolina.

Actualmente existen 1.603 estaciones de servicio o “bombas” como se les conoce en Venezuela –antes eran casi 2.000- de ellas, al menos 800 cobrarán el litro a 0,50 dólares tal como se cobra en las que tienen denominación de “precio internacional”.

El resto seguirá con el litro a 0,60 bolívares o 0,024 dólares, precio que sin duda no es rentable para la industria petrolera, pero que aún así es difícil de pagar para muchos venezolanos con un sueldo de 5 dólares al mes.

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Caracas es el último lugar en el que se siente la crisis y ahora que se ven las colas, hay preocupación, sobre todo por la falta de información del Estado y por las contradicciones de sus representantes.

Por ejemplo, el gobernador de Falcón, Víctor Clark, aseguró que la inestabilidad se extendería por unas tres semanas, mientras que Diosdado Cabello dijo que “no hay de qué preocuparse”.

Sin embargo, los conductores ya comenzaron a preocuparse. “Soy taxista. Cuando puedo pongo gasolina en dólares pero por lo general utilizo las subsidiadas y ayer jueves hice cola de más de 20 minutos y ya leyendo las noticias temo que comience la crisis otra vez”, dijo a EL TIEMPO Rubén Cáceres mientras esperaba en una de las bombas.

El CRP tiene una capacidad de procesamiento de 310.000 barriles diarios y al parecer hay un daño en el compresor de planta catalítica. Los estados Aragua, Lara, Carabobo, Falcón, Zulia y Portuguesa presentan largas e interminables filas en las estaciones, algunas de hasta más de 5 kilómetros.

“Luego de días de absoluto silencio del gobierno y de asegurar en los programas de odio que la escasez de gasolina ´es un invento´ ahora reconocen que no han podido mantener funcionando la planta catalítica del CRP. Ante esta evidencia la pregunta es: ¿qué pasó con los iraníes, El Palito y las promesas del gobierno? ¿Dónde está Tarek El Aissami? ¿Hasta cuando la indolencia? Las colas siguen allí mostrando la realidad. Por cierto, ¡En nuestra gestión nunca faltó la gasolina !”, escribió el exmininistro de Petróleo Rafael Ramírez, acusado de corrupción por el gobierno de Nicolás Maduro.

Petróleos de Venezuela no termina su proceso de recuperación a pesar las licencias y permisos emitidos por Estados Unidos a sus petroleras. La falta de inversión es una de las causas, sumado a los escándalos de corrupción como el más reciente denominado PDVSA Cripto, en el que desaparecieron al menos 23.000 millones de dólares.

“Usuarios de vehículos en Venezuela, prepárense para costear las reparaciones de sus bombas de gasolina y sus sistemas de inyección. Ante el cese de operaciones del complejo refinador de Paraguaná, viene más gasolina de Irán”, dice el economista Leonardo Vera.

Estas declaraciones se refieren a los constantes señalamientos que se ha hecho a la calidad y octanaje de la gasolina proveniente de Irán, cuyo país le ha proporcionado a Venezuela los diluyentes y componentes para la producción de gasolina, especialmente durante la época en las sanciones estadounidenses ejercían más presión sobre el país caribeño.

“El filtro de gasolina de mi vehículo lo he tenido que cambiar varias veces en menos de un año, me dicen que es por la calidad de la gasolina y lo hago porque me da miedo cuando escucho que los carros se incendian así de la nada”, narró José Prieto mientras esperaba su turno para surtir en una bomba en Caracas.

Lo que narra Prieto tiene que ver con los constantes accidentes que se han reportado en estados como Zulia, donde vehículos han hecho combustión, provocando incendios y heridos.

Los usuarios esperan al menos un pronunciamiento oficial de lo que vaya a suceder en los próximos días. El temor por las largas filas, madrugar para tener el suministro y exponerse a los peligros de esperar en medio de la oscuridad se mantienen entre los conductores.

ANA MARÍA RODRÍGUEZ BRAZÓN
CORRESPONSAL EL TIEMPO
CARACAS

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